martes, 8 de septiembre de 2026

El trafico del puente de hierro

 Los puentes son el verdadero esqueleto de Ourense. Desde el veterano Puente Mayor hasta la pasarela más vanguardista, cada uno nació para dar respuesta a una necesidad vital de nuestra gente.

Esta fotografía, tomada exactamente en 1953, capta un instante de ese pulso diario. Si la miramos con ojos de hoy, que solo veamos tres carros y una bicicleta transitando nos puede parecer poca cosa. Pero hay que hacer el esfuerzo de viajar con la mente a aquellos años: para la época, eso era un movimiento constante, el ritmo real de la vida de entonces.

El plano tiene, además, el valor de los momentos históricos de transición. Se capturó desde el tramo de cemento del nuevo Viaducto que ya estaba concluido ese año, mientras la estructura central todavía peleaba por terminarse (un retraso que pospondría la inauguración oficial unos años más). Aun estando a medio hacer, asomarse desde allí ya permitía vislumbrar una revolución inminente para el comercio y la sociedad ourensana. Esa mole de piedra y hormigón iba a ser el equivalente al AVE de nuestros días: el hachazo definitivo a las distancias que nos separaban del centro de la Península y el motor que aceleró nuestro futuro.