viernes, 10 de abril de 2026

Eco de Galicia. Habana (Cuba) 1917-36


El Eco de Galicia. Revista Ilustrada. Cuba

Imágenes contra la morriña

Conozco al menos seis cabeceras de prensa con el nombre "Eco de Galicia". Hoy, en concreto, me refiero a la que publicaba la comunidad gallega en Cuba, un esfuerzo editorial para intentar no perder los lazos con el terruño. En lo que a mí respecta, es una revista a la que debemos muchas de las fotografías del pasado que hoy podemos revisar. Entre los años 1917 y 1936, período que pude consultar, nos muestra una magnífica colección de imágenes que ciertamente coinciden con muchas de las postales que conocemos se hicieron en aquellos años. José Pacheco, Solá, Samaniego… son algunas de las firmas que encontramos. En algunos casos, no sabemos si las postales se remitieron para ilustrar la revista, o si el encargo de la revista dio lugar a la publicación de las postales.

Castillo y burgo de Castro Caldelas (1918)

La mirada nostálgica a la arquitectura rural. Nos lleva a vistas históricas. Esta panorámica de un burgo con sus tejados de teja roja y su castillo dominando la escena, es un ejemplo clásico de la Galicia que la revista quería preservar en la memoria. La restauración de los detalles arquitectónicos y la viveza de los colores del paisaje evocan la belleza de los hogares que los emigrantes dejaron atrás.


Un portal a la Galicia señorial

Esta instantánea de 1925 captura la esencia de la arquitectura nobiliaria gallega. Enmarcado por la vegetación, el Pazo de Reza no solo domina el paisaje, sino que evoca la vida sosegada de la Galicia de entreguerras. Una postal que documenta con nitidez un patrimonio que sigue siendo el pulso de nuestra identidad cultural. Si no lo conocéis que es muy probable acercaros y desde la zona podréis ver unas vistas espectaculares de la ciudad. Si os atrevéis, incluso podréis llegar hasta la zona con una tranquila caminata.

El Banco de la Paciencia: Un rincón para el tiempo

En la Plaza Mayor de Xinzo de Limia, el "Banco de la Paciencia" no era solo un asiento, sino una institución del reposo. Esta imagen de 1924 captura esa elegancia pausada de la Galicia de entreguerras: trajes impecables, sombreros y una mirada fija que parece aguardar el paso de la vida misma. Bajo la sombra de los árboles y frente a la arquitectura señorial, estos vecinos encarnan la esencia de la vida social de la villa.

Un testimonio gráfico de cuando la conversación y la espera eran el latido principal de nuestras plazas.

Los Peares Avances tecnológicos (1919)

La singular zona de Peares fue de las que sufrieron una mayor corriente migratoria, pero al mismo tiempo supieron mantener el contacto. Aquí creció una de las empresas que más presencia tenía entre nuestros paisanos tanto en cuba como en Argentina, las bodegas Gallegas de Tres Ríos permitían sentirse como en casa en cualquier fiesta que se celebrara. Beber un “Ribero” en el caribe. Menudo lujo.

En muchas ocasiones, el hecho de que una fotografía se publicara en prensa permitía obtener un dato relevante para datar la imagen; sin embargo, Eco de Galicia no es muy fiable en esas lides. Si bien comenzó con buen pie y las fotografías eran fundamentales en la revista, con el tiempo empezaron a escasear. Lo que es peor: con frecuencia volvían a publicarse imágenes de años anteriores, por lo cual el error en la datación acabó convirtiéndose en algo habitual.



jueves, 9 de abril de 2026

Una joya en el Couto

        Dos son las joyas arquitectónicas del barrio de O Couto: el Santuario de Fátima y el Castillo del Santo Ángel. De ambas existen fotografías que ilustran su construcción, por lo que ya no nos sorprende la fisonomía que presentaba el barrio en aquellos años.

        Sin embargo, no deja de llamar la atención la magnitud de los cambios realizados en un periodo de tiempo relativamente corto. Si se detienen a estudiar esta fotografía, descubrirán que, además de nacer calles enteras, prácticamente todos los edificios —a excepción de la iglesia y el castillo— han desaparecido o se han transformado radicalmente. Asimismo, los huertos y viñas que antaño surtían a los vecinos han dado paso al asfalto y al crecimiento urbano actual.


 

miércoles, 8 de abril de 2026

De marcha gracias al amigo Ferreiro

 

Revisando mi archivo, encontré estas fotografías que me cedió hace tiempo mi amigo Ferreiro. Se me ocurrió aplicarles un proceso de restauración mediante Inteligencia Artificial y el resultado es, sencillamente, sorprendente. Aquí os dejo dos retazos de nuestra historia nocturna:

Memoria nocturna: El Copetín al Paso

No fue uno de mis locales habituales; más bien era mi hermano quien lo frecuentaba. Cuestión de edad, supongo, ya que yo por aquel entonces era (y sigo siendo) muy joven.

Por eso, prefiero abstenerme de dar detalles técnicos y dejar que seáis vosotros quienes aportéis vuestras vivencias en los comentarios. ¿Qué recordáis de aquellas noches? La foto original me la ha cedido mi amigo José Luis Ferreiro, y estoy seguro de que él mismo se sorprenderá al ver lo que la Inteligencia Artificial es capaz de hacer hoy en día: rescatar colores y texturas que el tiempo parecía haber difuminado.

Cervecería BAVIERA

Este otro sí que fue de mis locales habituales durante mis años de juventud y, casualmente, volví a frecuentarlo en los últimos años, cuando estaba bajo la gestión de Alberto "Mamma Mia". Siempre fue un local con un encanto muy especial.

Pero no quiero ser yo quien acapare los detalles; os lo dejo para que seáis vosotros los que aportéis vuestras anécdotas e información en los comentarios. ¡Seguro que hay muchas historias que contar!

martes, 7 de abril de 2026

A los toros en 1935

    


     El 23 de junio de 1935 se inauguraba la plaza de toros de Ourense, un proyecto que el empresario de turno intentaría amortizar en tiempo récord; algo que, sin embargo, rara vez se conseguía en aquella época. Poco después, el 7 de julio, coincidiendo con la festividad de San Fermín, se organizó una novillada que incluyó su correspondiente "charlotada". Eran precisamente estos números cómicos los que más público congregaban, dejando patente que la afición ourensana a la "fiesta nacional" no era especialmente purista, sino que buscaba, ante todo, el espectáculo y el divertimento.

La fecha exacta consta en el reverso de la fotografía y, en principio, debo fiarme de ella. Esta imagen es obra de Foto Villar, cuyo estilo difería notablemente del de José Pacheco en su etapa taurina. Mientras Villar buscaba captar la figura del torero, Pacheco prefería retratar al mayor número posible de asistentes. Quizás la razón fuera económica: mientras José Pacheco intentaba vender retratos a los clientes allí presentes, Villar probablemente trabajaba por encargo para la prensa.

En la fotografía de Pacheco, que sitúo en torno a los comienzos del siglo XX, he intentado identificar algunos rostros entre la multitud. En primer plano, luciendo boina y un traje de tono claro (que en la imagen original se percibe oscuro), creo reconocer a Manuel Suárez Castro, "Manoliño". Justo detrás de él, parece asomar la figura de Jaime Pacheco; aunque su presencia en la ciudad por aquellos años no era frecuente, su fisonomía encaja razonablemente con el personaje captado por la lente.

lunes, 6 de abril de 2026

El puente de la burga , limpieza

    Confieso que le estoy tomando el gusto a estas funciones de la inteligencia artificial. Por un lado, me permiten salvaguardar las imágenes originales del uso indebido que algunos hacen de las fotografías antiguas al no respetar ni la propiedad ni la autoría; la IA permite introducir modificaciones sutiles que facilitan demostrar la autoría del retoque. Por otro lado, las mejoras en nitidez, contraste y limpieza visual son aliadas excepcionales: al observar los detalles, el trabajo de análisis se vuelve mucho más sencillo.

        La fotografía de hoy nos muestra el puente de la Burga en sus primeros años de vida. En aquel entonces, los carros no se preocupaban por el carril a utilizar, ya que el tráfico era escaso y los peatones podían transitar incluso en invierno sin temor a encontrarse con un lodazal. Resulta curioso observar la cantidad de sedimento y tierra que se acumulaba en la calzada; de no ser por la labor del peón que vemos retirando estos restos, la lluvia habría convertido el paso en una superficie intransitable.

    Un detalle que seguramente se os escapará es el portalón situado a la izquierda de la imagen. Se trata del acceso al antiguo jardín de los Taboada. Es muy probable que, en la época en que esos terrenos sirvieron como acuartelamiento (cesión) de los marqueses de Leis, fuera esa la entrada principal para las caballerías.

    Lo que todavía se resiste a la identificación es la edificación que muestra esa chimenea industrial a la derecha del puente, cerca de la Alameda. Por su ubicación y dimensiones, es muy probable que se tratara de algún pequeño taller artesanal, quizá una carpintería con maquinaria de vapor, de las muchas que daban servicio a la ciudad en plena expansión. Aunque los registros de la época no detallan un establecimiento de renombre en ese punto exacto, su presencia es un testimonio silencioso de la actividad productiva que latía en los márgenes del Barbaña.

De regalo vemos la foto en movimiento....

Las respuestas a las preguntas de semana santa. La primera era  muy sencilla y aunque casi no habia edificios la presencia de la subdelegacion de gobierno, Gobierno militar lo facilita todo.  Era Juan XXIII. Las fotos histoircas si que eran una pregunta mas complicada. Se trataba de las tres primeras fotografias que publico el periodico La Región en sus paginas.  Y la tercera: La Violeta, era una merceria situada en la esquina de la plaza mayor con la Avda De Pontevedra, existio desde los años 20 y cerro de manera definitiva en el 36.