Os suena???. Es la actual calle Concordia y si fijais bien la vista podreis ver el Coliseo Xesteira. mi intención era mostrar el edificio que cayó para abrir las Galerias Centrales, pero me conformo con mostrar el de al lado, que sigue en pie, aunque con los locales del bajo muy cambiados
Xesteira. Una calle interior
El
desarrollo urbanístico de Ourense a mediados del siglo XX dejó hitos que hoy
definimos por su fachada, pero cuya verdadera razón de ser se encuentra en su
interior. La revisión de las crónicas de la época y de las fotografías del
derribo de los antiguos solares revela una realidad clara: el proyecto prioritario de Manuel Fernández
Xesteira era la creación de la calle interior; los edificios fueron la
consecuencia arquitectónica para hacerla posible.
Existio una "vieja
idea", ligada al Coliseo Xesteira: las traseras del teatro, se usaban de aquellas como talleres y cocheras de la empresa de transportes ourense-verin, y era evidente que ese uso en el centro urbano no tenia logica. Xesteira entonces tuvo una idea genial: enlazar las calles de Calvo Sotelo y Avenida de Buenos
Aires" Hoy Paseo-Concordia. Para Xesteira, el edificio no era el objetivo final, sino el "punto de arranque" de una calle
interior con techo de cristal.
Si os mostratra los planos del conjunto de los solares, comprendemos que la adquisición de la casa número 32 en Buenos Aires y la número 12 en Calvo Sotelo fueron movimientos estratégicos de un "ajedrez urbano". Dando acceso a su calle, no impedia que se construyeran edificios de viviendas y conseguia:
Una calle privada de uso público, protegida de la
lluvia y el frío, diseñada para el "animado paseo".
Los edificios que flanquean y cubren este pasaje, que
funcionan como contenedores de una "ciudad comercial en pequeño".
La visión de Xesteira iba más allá del ladrillo. Su sistema de acceso a la propiedad para los pequeños comerciantes —donde el alquiler se convertía en amortización de compra— era totalmente innovador y contó con la aprobacion de muchos comerciantes ourensanos.
El edificio era la
infraestructura necesaria para que el "dinamismo" de los pequeños
negocios tuviera un escenario accesible en el corazón de Ourense.
En
conclusión, lo que hoy conocemos como las Galerías Centrales no nació como un
bloque de pisos con locales debajo; nació como una arteria comercial que, para existir, tuvo que revestirse de
edificios.
