Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de junio de 2026

Una calle interior. Galerias Centrales


Os suena???. Es la actual calle Concordia y si fijais bien la vista podreis ver el Coliseo Xesteira. mi intención era mostrar el edificio que cayó para abrir las Galerias Centrales, pero me conformo con mostrar el de al lado, que sigue en pie, aunque con los locales del bajo muy cambiados

Xesteira. Una calle interior

El desarrollo urbanístico de Ourense a mediados del siglo XX dejó hitos que hoy definimos por su fachada, pero cuya verdadera razón de ser se encuentra en su interior. La revisión de las crónicas de la época y de las fotografías del derribo de los antiguos solares revela una realidad clara: el proyecto prioritario de Manuel Fernández Xesteira era la creación de la calle interior; los edificios fueron la consecuencia arquitectónica para hacerla posible.

Existio una "vieja idea", ligada al Coliseo Xesteira: las traseras del teatro, se usaban de aquellas como talleres y cocheras de la empresa de transportes ourense-verin, y era evidente que ese uso en el centro urbano no tenia logica. Xesteira entonces tuvo una idea genial: enlazar las calles de Calvo Sotelo y Avenida de Buenos Aires" Hoy Paseo-Concordia. Para Xesteira, el edificio no era el objetivo final, sino el "punto de arranque" de una calle interior con techo de cristal.

Si os mostratra los planos del conjunto de los solares, comprendemos que la adquisición de la casa número 32 en Buenos Aires y la número 12 en Calvo Sotelo fueron movimientos estratégicos de un "ajedrez urbano". Dando acceso a su calle, no impedia que se construyeran edificios de viviendas y conseguia:

Una calle privada de uso público, protegida de la lluvia y el frío, diseñada para el "animado paseo".

Los edificios que flanquean y cubren este pasaje, que funcionan como contenedores de una "ciudad comercial en pequeño".

La visión de Xesteira iba más allá del ladrillo. Su sistema de acceso a la propiedad para los pequeños comerciantes —donde el alquiler se convertía en amortización de compra— era totalmente innovador y contó con la aprobacion de muchos comerciantes ourensanos. 

El edificio era la infraestructura necesaria para que el "dinamismo" de los pequeños negocios tuviera un escenario accesible en el corazón de Ourense.

En conclusión, lo que hoy conocemos como las Galerías Centrales no nació como un bloque de pisos con locales debajo; nació como una arteria comercial que, para existir, tuvo que revestirse de edificios.


miércoles, 3 de junio de 2026

La casa del deán Bedoya

Museo Etnoloxico de Ribadavia, Xunta de Galicia. Archivo Pacheco

Estampas de Ourense a mediados do século XVIII es uno de los muchos trabajos que nos ha regalado don Ramón, y os recomiendo su lectura. Es, en mi modesta opinión, imprescindible para conocer nuestra ciudad. Se publicó en 1927, formando parte del tomo I de los Arquivos do Seminario de Estudos Galegos. La primera vez que lo leí fue de un tirón, porque la curiosidad me hacía querer abarcar todos los datos que nos facilitaba; pero, con el tiempo, han sido incontables las revisiones que he hecho de manera particular.

En estos días estoy preparando mis lecturas veraniegas y, de nuevo, le voy a dar un repaso; siempre encuentro datos nuevos. Hoy, con esta fotografís de Augusto Pacheco, os enseño la casa donde vivió el deán —y casi obispo— Bedoya, en la calle San Pedro. Sin duda, la cercanía con la catedral fue lo que aconsejó al buen sacerdote vivir en esa calle, ya que por su belleza e iluminación, desde luego, no fue.

"Na rúa S. Pedro, na casa que tén un santo, viviu o principio do XIX o célebre deán e bispo Bedoya a quen se debe a conservazón do que resta do patín S. da catedral."

Unas líneas más abajo, nos cuenta que no fue por su consejo ni financiación, sino por su empeño personal en impedir que se eliminara todo el patín, oponiéndose físicamente a los trabajos. Aquí os dejo las palabras de don Ramón:

"O bocadiño que resta arredor da porta S. do cruceiro da basileca, é debido a enerxía do deán Bedoya morto en 1850: sendo gobernador Sede vacante saíu da súa casa da rúa de S. Pedro pra estorbar ós canteiros que rematasen a demoliceon do Patín."

Foto Martiño

Dos puntualizaciones:

En primer lugar, el deán no llegó a ser obispo —¿o sí?— por decisión propia: renunció a la sede vacante dos meses después de ser nombrado por la reina. Su edad le sirvió de justificación. De todas maneras, el haber sido obispo electo le permitió, a la hora de su muerte, tener el honor de recibir sepultura en la Seo. Consta que Otero sentía gran respeto por el deán.

Por otro lado, aunque no tengo datos de que el patín sur fuera más grande, como apunta el relato de don Ramón, su eliminación podría corresponderse con la modificación que se hizo de esta fachada. La mayor parte de la Plaza de las Damas estaba incluida en la catedral y era un jardín poblado de naranjos donde la curia aprovechaba los momentos de descanso. Tal vez, siguiendo la línea del patín actual, podamos conocer hasta dónde se prolongaba ese espacio.

viernes, 3 de abril de 2026

La Granadina, "el aroma de la nostalgia"

 


Nicolas Remacho Rus y su amigo Pedro Cañedo en la Granadina.

"La Granadina" El Aroma de la Nostalgia:

Nicolás Remacho y su Dulce Legado

Es frecuente que, cuando cierra algún comercio histórico, hagamos un repaso por los que aún resisten. Hoy, si buscamos negocios con verdadera solera, la realidad es que queda muy poco. Desaparecidas ya las armerías de Marcial Feijóo y La Lira, junto a templos del sabor como La Ibense y El Cortijo, hoy debemos refugiarnos en el ramo sanitario para encontrar establecimientos centenarios: La Casa de los Lentes, junto a farmacias como Román, Fábrega o Bouzo, componen esa escasa oferta.

Sin embargo, hay más. Es posible que para incluirlos tengamos que ampliar el rango de años, pero creo que es de justicia mencionar al Pepinillo, El Couto y, por supuesto, a este establecimiento al que rindo homenaje hoy. LA GRANADINA.

            Hay recuerdos que no se guardan oen la vista, sino con el olfato. Para cualquier ourensano que recorriera el Paseo o las inmediaciones de la calle Cardenal Quiroga desde comienzos de los años sesenta, existe una fragancia imborrable que actúa como una máquina del tiempo. Era un perfume denso, dulce y tostado que anunciaba, mucho antes de divisar el mostrador, que estábamos cerca de Don Nicolás Remacho Rus y su inseparable compañera en el arte del azúcar. Hablamos de "La Granadina", aunque para la mayoría de nosotros, aquel rincón de felicidad siempre será recordado simplemente como "La Garrapiñada".

El Ourense de aquella época tenía sus ritos. El paseo dominical, el estreno de las ropas en las fiestas de verano y, por supuesto, la obligada —o evitada— parada en el puesto de Nicolás. Para nuestras madres y abuelas, aquel lugar era a menudo una "zona de peligro". Sabían que, al acercarse a las escaleras de Santa Eufemia, la batalla estaba perdida. Los más pequeños, guiados por un instinto primario que nos hacía ignorar cualquier advertencia, nos sentíamos atraídos como por cantos de sirena hacia aquel despliegue de colores brillantes y aromas embriagadores.

Mientras las autoridades maternas intentaban acelerar el paso para evitar el inminente "conflicto" por el dulce, nosotros ya estábamos hipnotizados. Allí, tras el mostrador, Nicolás operaba con la precisión de un alquimista, adaptándose a las "necesidades" del momento o al ritmo de la demanda de una ciudad que parecía no saciarse nunca de sus creaciones.

    El repertorio de "La Granadina" era un espectáculo para los cinco sentidos. Si Nicolás estaba en plena faena de preparación, el olor de las almendras garrapiñadas (o los cacahuetes, según el día) inundaba la calle. Ver cómo el azúcar se transformaba en esa costra rugosa y crujiente sobre el fruto seco era casi hipnótico. Las almendras se servían en bolsitas de unos 150 gramos, el tamaño justo para que duraran lo que duraba el paseo, aunque rara vez llegaban intactas al cruce siguiente.

Pero el despliegue visual no terminaba ahí. En las bandejas, relucían las famosas manzanas caramelizadas. Eran esferas de un rojo intenso, casi irreales, que desafiaban nuestra capacidad de morder sin pringarnos enteros. Aquellas manzanas, sujetas por su palo de madera, eran el trofeo máximo de cualquier tarde de fiesta. Y junto a ellas, las piruletas y paletas de caramelo rojo, delicias de una simplicidad sublime que hoy parecen haber desaparecido ante la invasión de la golosina industrial.

Sin embargo, si hubo una estrella que marcó la diferencia en "La Granadina", fueron aquellas planchas de caramelo con cacahuetes incrustados. Nicolás las extendía sobre el mostrador y las cortaba "a ojo", con una maestría que solo dan los años de oficio. Eran trozos irregulares, potentes y únicos. Muchos de los que hoy peinamos canas seguimos buscando, sin éxito, ese sabor exacto en las ferias actuales, pero aquel equilibrio entre el tostado del cacahuete y el punto justo del caramelo parece haberse ido con él.

Como bien recordamos, no solo el gusto y el olfato participaban en el ritual. El tacto y el oído jugaban su papel, aunque a veces con consecuencias "trágicas" para nuestra vestimenta. Las manos pequeñas tenían serias dificultades para gestionar aquel manjar pegajoso. El crujido del caramelo al romperse bajo los dientes era música para nuestros oídos, pero el inevitable rastro de azúcar en los dedos terminaba, casi siempre, en el jersey.

¿Quién no recuerda la voz de su madre riñendo mientras intentaba, en vano, limpiar con un pañuelo de tela aquella mancha de caramelo rojo antes de que se secara? "¡Ay, que no se puede ir contigo a ningún lado!", nos decían, mientras nosotros seguíamos saboreando los últimos restos de la almendra, ajenos al drama de la colada.

Hoy, al pasar por esos mismos rincones del Paseo o Santa Eufemia, el aire parece más ligero, menos denso. Falta ese humo dulce que salía del puesto de Don Nicolás. Pero gracias a documentos como estos y a la memoria colectiva de quienes disfrutamos de sus manzanas y sus garrapiñadas, "La Granadina" sigue viva en el catálogo de nostalgias de Ourense no Tempo.

Afortunadamente, el hilo de esta historia no se ha roto del todo. La Granadina continúa abierta y, lo que es más importante, un Remacho sigue hoy al frente del negocio, manteniendo viva la llama de una tradición familiar que es ya patrimonio de nuestra ciudad.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y, con ellos, las exigencias. Las reglamentaciones actuales, estrictas en sus protocolos, limitan mucho la estampa que recordamos de antaño. Aunque no manejo los datos técnicos, es de suponer que aquellas bandejas de manzanas descubiertas o las planchas de caramelo con cacahuete expuestas directamente sobre el mostrador no encajarían en los estándares de higiene contemporáneos.

Aun así, todavía es posible ver cómo se elaboran con esmero las almendras y cacahuetes garrapiñados, que se empaquetan de manera diligente para el cliente de hoy. Pero, sinceramente, ¿no os gustaría volver a saborear uno de aquellos productos tal y como eran antes?. Personalmente, creo que entraña más peligro el consumo de tantas chucherías actuales, saturadas de conservantes y saborizantes artificiales, que aquella sana y brillante manzana caramelizada que marcaba el paso de nuestros veranos.


La I.A. viene en nuestra ayuda para que podamos ver el mostrador de Don nicolas en pleno esplendor. Hummmmmmmmmm como olia, y como sabia......

viernes, 27 de marzo de 2026

Gafitas cuatro ojos, "Capitán de los piojos"

 

El doctor Antonio Vazquez de Parga-Jorge posando con los niños del Orfanato de Osera, a su lado asoma la cabeza su fiel perro. Coloreada con Inteligencia Artificial

“Mirando por la vista”

Historia de la oftalmología en Ourense

Quizás el hecho de utilizar gafas desde los tres años me haya hecho valorar el sentido de la vista de manera especial. Admiro y respeto a quienes, con sus conocimientos, me ayudaron a sobrellevar el eterno estigma del "gafotas" o el "gafitas cuatro ojos, capitán de…". Eso, lo llevaba bastante bien; lo que me molestaba de verdad era aquel tapón de goma que me pegaban en el cristal de la gafa (en el ojo “bueno”) para estimular al vago. Con frecuencia, acababa usando el parche para jugar al fútbol.

Pero dejémonos de mis historietas. Hoy quiero recuperar la memoria de los oftalmólogos y ópticos de nuestra Auria, centrándome en un pasado reciente que a muchos nos resultará familiar.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la oftalmología no estaba segregada de la medicina general. Los primeros nombres que aparecen en la prensa Ourensana (El Miño, La Zarpa, La Región) solían ser médicos foráneos, castellanos normalmente que anunciaban su especialidad en enfermedades de los ojos.

No tenían consulta fija en la ciudad; se instalaban durante unos días en hoteles, fondas como el Miño o la fonda Cuanda, (después Roma), o la de la famosa Isidora, donde incluso operaban cataratas y afecciones menores. El primero que he localizado es Emilio Alvarado, quien ya en 1899 se desplazaba regularmente desde Valladolid junto al doctor Adolfo Álvarez. A ellos se sumaron nombres como los doctores Gastaldo (1899), Fructuoso Alonso (1902) o Garrido, Arechaga, Peralba, Catalá y Enríquez en años posteriores.

Anuncios de epoca

De esa etapa no he conseguido localizar ópticas que dispensaran los lentes que en muchos casos se necesitarían, cierto es que seguramente las lupas, los “impertinentes” una lente que sujetabas con la mano, o los célebres Quevedos, dos cristales con un puente que apoyaban en la nariz, fueran las opciones existentes, y eso seguro que en relojerías o joyerías como la de Delage (Paz 32), o la de Sampayo Novoa (Plaza del Hierro) tuvieran solución.  Lo que si está confirmado, era el binomio formado por estos oculistas de paso que confiaban en la pericia de farmacéuticos como Don Juan Romasanta (calle de la Unión 1), o Sánchez Toca (calle de la Paz) en cuya botica se elaboraban las cremas y colirios recetadas por los doctores e incluso se comenzaron a despachar las primeras “gafas de lectura”

 El gran cambio llegó en 1904 con la pionera Casa de los Lentes. Su fundador, Félix Carballo Cid, abrió el local tras su regreso de Cuba en la Plaza Mayor 18, donde hoy su rótulo original sigue siendo un túnel del tiempo. Aunque inicialmente compartía espacio con la platería y las máquinas de escribir, (no he podido confirmar si también ofrecían joyería y relojería), supuso el inicio de la especialización.

El salto definitivo a la modernidad ocurrió en 1967, cuando sus hijos, Manuel y Pacita, abrieron el flamante local de la calle del Paseo. Aquellos escaparates luminosos fueron el símbolo de un Ourense que despertaba, separando definitivamente la figura del "oculista" de la del óptico moderno.. Junto a negocios como la Farmacia Román, la Casa de los Lentes es de los pocos supervivientes que han sabido evolucionar sin perder su esencia.

Avancemos ahora hasta finales de los años veinte para conocer al personaje que tal vez más representativo de esta historia junto a esa óptica centenaria, os hablo del doctor Antonio Vázquez de Parga Jorge

A su llegada a la ciudad desde su Salamanca natal abrió consulta en la calle Progreso 93, (hoy creo que en ese edificio hay un gimnasio o cerca…). Médico del Hospital Provincial desde los años 30, su pericia era conocida en toda la provincia, pero su historia personal es la de un compromiso que fue puesto a prueba de la forma más cruel.

Republicano convencido y presidente de Unión Republicana en 1936, sufrió en carnes propias la fractura de la Guerra Civil. Es memorable su reclusión en la prisión-orfanato del Monasterio de Oseira. Allí, en el "Escorial gallego", su figura cobró una dimensión humana inmensa: la comunidad de monjes lo acogió con tal respeto que incluso permitieron que su perro conviviera con él en el monasterio.

Tras la guerra, y a pesar de las dificultades del régimen, retomó su labor. Su legado lo continuarían sus hijos, Antonio y Rosario, manteniendo el apellido Vázquez de Parga como un referente de la medicina Ourensana hasta la actualidad.

Entre la consulta de Don Antonio y los mostradores de la Casa de los Lentes se dibujó la historia visual de nuestros padres, de nuestros abuelos y la mía propia. Eran tiempos de recetas manuscritas y de los primeros cristales progresivos; tiempos en los que ir "al oculista" transformaba nuestra fisonomía mientras estrenábamos gafas paseando por el Paseo.

A partir de los años 60 y 70, a los herederos de Vázquez de Parga se sumaron profesionales como Losada, Iglesias, Balbino o Lorente, consolidando un elenco de especialistas excepcional para nuestra ciudad, que hoy se complementa con clinicas especializadas. Tambien las opticas se multiplicaron con aperturas de grandes profesionales, Gafa de Oro, Varela, incluso el barrio del Couto no hace mucho estreno una optica ….

Mi más sincero agradecimiento a Doña Rosario Vázquez de Parga, por su amistad de tantos años y por su generosa colaboración para reconstruir estas líneas.

martes, 17 de marzo de 2026

Los Muchachos: Cuando Ourense asombró al mundo

 

    Durante años, estos muchachos, de la mano de su director y fundador, el Padre Silva, llevaron el nombre de Ourense por los cinco continentes. Lo que comenzó en 1956 como un refugio y una oportunidad para jóvenes humildes en la finca de Benposta, terminó convirtiéndose en una utopía hecha realidad: la Nación de los Muchachos.

    Bajo su lema "Fuertes de espíritu, sanos de cuerpo y limpios de corazón", el Padre Silva no solo creó un circo, sino un modelo de autogobierno donde los propios jóvenes eran ciudadanos con derechos y deberes. El Circo de los Muchachos, que vemos en este cartel de 1967 durante su estancia en el Burgo de las Naciones de Santiago, era el escaparate de ese esfuerzo.

    Aquella pirámide humana que hoy recuperamos con nitidez gracias a la IA, no era solo una acrobacia; era el símbolo de una comunidad que se sostenía unos a otros. Desde Ourense para el mundo, estos artistas demostraron que con disciplina y una guía espiritual y humana, no había meta —ni altura— inalcanzable. El fuerte abajo, el debil en medio y el Niño en la cumbre....

miércoles, 25 de febrero de 2026

Otra de Paco Madrid, 1966

 

Junto a Xan da Coba, Paco Madrid fue de esos personajes a los que más complicado resulta definir. Desde mi punto de vista era una persona, con don de gentes, gracejo natural y algunos vicios, pero ninguno malo ...., Bueno si acaso alguno sí, pero para su propia salud...

Lo que más famoso le hizo fue su habitual rifa en ocasiones de un cerdo, y otras una gallina o un par que a veces se estiraba.  Pero lo que más beneficio le daba, eran las rifas de los coches, hasta tres llego a "entregar", el no entregaba nada, vendía las rifas que le daban o la comisión de fiestas o la empresa que sorteara el vehículo.
La foto (de hoy se corresponde con la primera vez que el gran Paco, "trabajaba" para la comisión de fiestas. (Año 66) Para recaudar fondos la comisión garantizaba que un ourensano estrenaría ese magnifico Simca- Barreiros. Negocio redondo porque don Eduardo lo había donado, y con la venta de rifas se esperaba obtener un importe superior al costo real del vehículo... La cosa no fue mal, y se repitió en otros eventos, tal fue el éxito que en alguna ocasión Paco se buscó colaboradores para vender por las calles, él ya estaba un poco orondo y el caminar se le ponía cuesta arriba, así que amigos como Leylan el Chulito y Parruli, le ayudaban. Os recuerdo que Paco había sido boxeador y pocos se atrevían a intentar engañarlo.
El caso es que para la comision el negocio salio redondo, porque a pesar de venderse un buen numero de rifas, en el sorteo de la loteria nacional que fue el utilizado para dar legalidad al acto. El numero agraciado no habia sido vendido.   Y aunque fueron muchas las especulaciones y comentarios en a ciudad sobre posible fraude.  La comision decidio subastarlo al mejor postor para que si se quedara en  Ourense.  No se que paso en esa subasta, pero me enterare....



 

miércoles, 11 de febrero de 2026

Manuscrito de Xan da Coba. año de 1864

 

Seguramente ya ninguno de mis lectores duda de que uno de los personajes que mas me atren de ourense es este caballero. Y me consta que el admirado Don Ramón no lo veia con buenos ojos, pero seguramente era porque le molestasba ver como se reian de Don Juan....

            Vamos al tema. ya he recordado sus inventos, e incluso he citado mas de uno de sus obras escritas, algunas de ellas custodiadas en la Biblioteca Nacional, ya se encargo el de enviarlas, para que no faltaran. Pero hoy gracias al amigo Julio Cesar Silva Piñeiro, vamos a conocer realmente de que vivia...
            Como el mismo decia en su currriculum Juan de la Coba y Gomez era perito agrimensor, y aunque muchos lo consideran un tolo, en ocasiones lo llamaban para solicitar sus servicios, y he aqui, una prueba... Me he permitido escribirlo de manera legible, aunque comparado con otros textos de la epoca don Juan escribia con claridad.  Al final del articulo os muestro una de las hojas originales que forman el escrito.

D. Juan dela Coba Gómez Agrimensor titular por S.M y vecino de la Ciudad de Orense &.

Certifico que con asistencia de Pedro Pereiro Celador que hace funciones de Pedáneo en la parroquia de San Pedro de Cudeiro Alcaldía de Canedo, reconocí, medí, y clasifiqué los cuatro montes comunales que se hallan sitos en los términos de otra parroquia, en virtud del nombramiento en mi hecho por el Sr. Governador Civil, por la excepción que solicitan los vecinos, la que practiqué dela manera siguiente.

Al termino de los Brabos una hectárea noventa y siete áreas y noventa y dos centiáreas de monte equivalentes á treinta y un ferrado quince cópelos y seis varas cuadrado., peñascoso á esquilmos y algún riego ha clase tercera de ínfima calidad. De marca al norte D. Roque Mosquera y D. Juan Cerviño naciente Bosque que fue del Estado, Valeriano Lamas y Manuela Blanco, mediodía D. Santos Veloso y D- Castor Montes poniente Benito González y parte del monte de Vales.-----------------------------------------------------------------------------------------------------

lunes, 9 de febrero de 2026

Ronda de reconocimiento...

 

         No, no, que no haya malas interpretaciones, estos caballeros que posan ante Luis Sanjurjo, son un grupo de respetables ourensanos, que no eran sospechosos de ningun delito. Todo lo contrario, los que yo consigo reconocer de otras fotografias son gente de indudable bonhomia.  El problema es que aunque empiezo a estar "mayor", no lo suficiente como para haber conocido a esta  generación, son de la de mis padres, incluso un poco mayores que mis padres. La foto yo la dataria en los años 60 avanzados.... pero no es mas que una especulación, y Juan Murias el propietario de la copia, me insinua que tal vez pudiera ser un grupo de la Adoracion nocturna???.   Pudiera ser.... lo mismo que una reunión de Acción Catolica, de la que era presidente Don Alfredo Romero (28). Y ya puestos a especular, diria que la foto se hizo en la plaza de San Marcial.....

Si quereis colaborar, haced uso de los numeros que e incluido en esta otra fotografia, es para no volvernos locos....

Estos son los nombres que me atrevo a aventurar, pero no me cierro a correcciones, quitando un par de ellos, que creo estar seguro, el resto podrian ser simples parecidos razonables, ¿Que opinais???

1.-
2.-
3.- Luis Chao Rodriguez
4.- Ricardo Valencia Sotelo
5.- Miguel Riestra Paris
6.-
7..- Francisco Martos
8.-  Don Aurelio Sacerdote
9.-
10.-
11.- Coleman
12.- Santiago Murias
13.- Serafin Chao Rodriguez
14.-
15.-
16.-
17.-
18.-
19.-
20.-
21.-
22.- Eduardo (P. Cisneros)
23.-
24.- Constantino Abella (P. Cisneros)
25
26
27
28.- Alfredo Romero
29
30 
31
32
33
34
35
36.- Julio Taboada Bonastre (P. Cisneros)
37.-
38.-
39.-
40.- Felito Coleman
41.-
42.- 
43.- Camilo Quelle

Si podeis ayudar, seria de agradecer....

miércoles, 4 de febrero de 2026

Glorias del futbol Ourensano

Castro, Joel Felix Castro Nieto , portero de una de las buenas etapas del Orense junto a la eterna Concha.
Me he permitido darle un  toque de I.A. al ver lo joven que sale en esta foto del 1982

        En el Couto, no se perdia un partido la Concha, Conchiña para muchos, que a pesar de lo ruidosa que era con sus platillos y los "malos humos" que desprendia con aquellos caliqueños que se fumaba, todo el mundo la apreciaba.  Lo que tambien debemos recordar era que en las salidas del club a otros campos ella, salvo fuerza mayor "pallá que iba".   Y lo mas simpatico, es que en la mayoria de esos campos de Galicia, se la respetaba y queria. Toda una institución....  
    En la foto Castro de aquellas en el Lemos le hacia entrega de un regalo a Conchiña que tantas veces le habia animado en su etapa en el club de su provincia.

A.D. Couto una plantilla excepcional. Para situaros, estan numerados de derecha a izquierda los de abajo y de izqda. a derecha los de  arriba.

Y ahora este equipo con sorpresa que los buenos aficionados agradeceran....

Solo os voy a decir la alineacion, aunque pido disculpas por no haber sido capaz de identificar a unos cuantos... realmente creo saber quienes son, pero no puedo decir que caras corresponden a cada nombre.

El primero por la derecha es una de las causas de que esta imagen sea tan original, se trata de Miguel Ángel el que fue portero del Real Madrid y excelente embajador de Ourense en el mundo. El dia de la fotografia pasaba desapercibido, o no?... creo que no pasó mucho tiempo despues de hecha la foto para que tuviera que sustituir en la puerta a Suarez y..... 

Abajo 1.- Miguel Ángel
2.- Suso Feijoo
3.- XXX
4.- XXX
5.- XXX
6.- Chuchin
7.- XXX
8.- Obeso
9.- Lisardo Mazaira
En el medio agachado .- Cebreiros
Arriba 10.- Lozano I
11.- XXX
12.- Silvio Perez
13.- XXX
14.- XXX
15.- XXX
16.- Muguerza
17.- XXX
18.- Ovidio Feijoo (Presidente)
19.- Cortes
20.- Geijo
21.- Eduardo Gamallo (Delegado)
22.- Suarez (Portero)
23.- Fabrega
24 .- XXX(Utillero)

    Las XXX, salvo error son estos jugadores. los directivos que alguno esta en las fotogtrafia ya es mas complicado.
Santos - Bermejo - Lozano II - Ferreiro - Perla - Obeso - Caneda - Gonzalo y Milito..... 
 

viernes, 26 de diciembre de 2025

DEscubriendo la historia de Ourense...


Son escasísimas las fotografías que hay de Don Juan, sin embargo son suficientes para ponerle cara en dos etapas de su vida

Descubriendo la historia de Ourense

Espero no parecer pretencioso, pero empiezo a pensar que estoy recuperando datos interesantísimos de la historia de nuestro Ourense.

 Ya no hablo de los ejemplares de diarios como Piave y El Radical, al fin y al cabo habían tenido una cadencia de publicación que hacia pensar que algún número aparecería como así fue. Sin embargo los que conocéis al bueno de Xan da Coba y algunos personajes similares estaréis de acuerdo conmigo que encontrar documentación relativa a ellos no es tarea sencilla.

¡Pues ha sucedido!.  Rebuscando en viejos cachivaches de uno de esos almacenes de velharias del norte de Portugal, me llamó la atención un viejo libro de texto en una estantería. Y fue ver que el autor era un viejo conocido de nuestra Auria, el profesor Atanasio Lasala y Martínez, quien fue catedrático de matemáticas en nuestro instituto, y ocupando ese puesto escribió varios libros de texto para ayudar a sus alumnos. Este en concreto era el Tomo II sobre Geometría y Trigonometría. El caso es que a pesar de que el tema no es de los que me guste para tener en la mesilla, ya había decidido adquirirlo.

El motivo fue esta impresión en la Portada Interior:ORENSE. Imp. Y Lib. De Gregorio Rionegro Lozano, Plaza del Hierro 3 1881.

Un nuevo libro de texto editado e impreso en nuestra ciudad. La sorpresa vino cuando al ojearlo vi dos cuartillas dobladas en su interior, de papel tipo carta, escritas a mano. En aquel momento solo conseguí leer el encabezado, Orense, Nadal do 1889

Pero con calma conseguí leer la carta entera, espero que no tenga errores. Este es el texto.

                        Estrenando el Pirandargallo

            ¡Ay, mi querido Portela! El día amaneció con llovizna. Yo, Xan da Coba, inventor del Paraguas Universal “Pirandargallo”, cogí mi artilugio: un paraguas negro, grande como un roble, con mango de castaño y varillas de metal duro.

            —¡Portela, hombre de Dios! —le grité, mientras el paraguas ya empezaba a vibrar en mis manos—. ¡Deja tu trabajo y ven conmigo! ¡Hoy vamos a Celanova sin mover los pies del suelo!

            Me miraste con esa cara de viejo sabia, con tu sombrero de copa y la pipa en la comisura, y soltaste un «Ay, Xan, otra de las tuyas…», pero ya te vi sonreír con los ojos.

            Abrí el Pirandargallo. No era un paraguas cualquiera: al abrirlo, el mundo se paró. La lluvia se convirtió en niebla, la niebla seguía su camino, y el camino... nos llevó directos a la Plaza do Convento de Celanova, junto a la fuente de las Triguerizas.

            Allí estabas tú, Portela, con tu traje de tres piezas y tu bastón, y yo con mi paraguas humeando como si tuviera alma. Los dos viejos llegamos a Celanova en un abrir y cerrar de ojos.

            —¿Y ahora qué, Xan? —preguntaste, sacando de nuevo tu pipa.

            —Ahora, amigo, tomémonos un café, y luego... bueno, a ver si convencemos a Paco Roque para que nos acompañe en el próximo viaje. ¡Ese Paraguas Universal todavía tiene cañas para media Galicia! Tengo que hacer las paces con él, porque últimamente nos hemos estado dando bofetadas...

            Y así empezó todo, Portela. El proyecto Paraguas Universal no es solo un invento: es una invitación perpetua a viajar por el mundo sin salir de él. Y tú fuiste el primer pasajero de honor.

 Paco Roque. única fotografía que se conserva.

            Cuando quieras, abrimos de nuevo. Celanova siempre nos espera. Y si llueve… ¡¡¡Que chova!!!

            No tiene firma, pero es fácil entender que se trata de una carta escrita por el mismísimo Juan de la Coba y Gómez, inventor del Trampitan y como el mismo nos cuenta, inventor también del Paraguas Universal: “Pirandargallo”, aquel artilugio que solo tenía que abrirlo, dar un pequeño salto y dejar pasar bajo tus pies la tierra y al llegar a tu destino otro pequeño salto terminaba el viaje.  Nada nuevo nos cuenta sobre su invento que no sepamos, sin embargo hay dos datos muy interesantes, primero la amistad que mantenía nuestro inventor, con otro personaje de aquel Ourense, El Portela, vendedor ambulante y vocero, que a pesar de que, si no nos engañemos, era muy feo, pero aun así por su simpatía tenía gran éxito entre las Ourensanas. Él fue según cuenta Xan da Coba el primer usuario del Pirandargallo.

Portela en la unica foto que se conoce de el.

Y como segundo dato, queda patente en la carta que Don Juan y el ilustre Paco Roque de Celanova por el motivo que fuera no tenían una relación “fluida”. Por lo que yo sé, probablemente el exceso de Ego por ambas partes fuera causa de esa rivalidad, Ya sabéis que Paco Roque además de muy listo, no conocía a nadie más guapo que él…

El Ilustre Paco Roque

            Depositare la carta manuscrita en uno de los archivos o bibliotecas publicas para garantizar su conservación, y para mi conservare la satisfacción de haber recuperado parte de la pequeña historia de nuestro Ourense.

También cayo en mis manos otro ejemplar de El Gracioso, que depositare también en un archivo público, para que podáis consultarlo a través de Galiciana.

Si alguna de mis palabras no se entiende, tal vez el domingo lo comprendáis.

Un Saludo y FELIZ año 2026.

viernes, 28 de noviembre de 2025

El Lobo de Galicia. Antonio Iglesias Gómez

   Su primer compañero era Bobby un perro lobo, con el que saltaba al cuadrilátero.

Este nuestro Ourense y sus gentes nunca dejarán de sorprenderme. Sin entrar en críticas de ningún estilo, coincidiréis conmigo en que no es fácil triunfar en nuestra tierra. Pues a pesar de ello, la lista de Ourensanos que han paseado con orgullo nuestro nombre es ya considerable, eso sí, algunos son más conocidos fuera de nuestra tierra que dentro.

Hoy os presentaré a una de esas personas; Antonio Iglesias Gómez, un ourensano que nunca renunció a sus raíces, pero a quien la vida empujó a vivir siempre lejos de ellas. Cierto es que contaba que todos los años pasaba unos días en Ourense, pero…

Para disipar dudas, puedo confirmar que su nacimiento se produjo en 1933 en Ferreirua Vella, una pequeña aldea, próxima a Penalba en plena Ribeira Sacra, y que desde muy joven lo trajeron sus padres a Canedo, simultaneando estancias en los dos lugares y cogiendo lo mejor de cada “parroquia”. Digo esto porque en su biografía consta que no escurría el bulto a la hora de ejercer los duros trabajos que la Ribeira Sacra exigía, recordar que allí a la vendimia se la denomina heroica. Ahí probablemente se forjó la excelente forma física de la que gozaba “y vivía”. y por otro lado de Canedo sacó la picaresca del Ourensano. Su juventud en Ourense la pasó con amigos de todo tipo, pero el trato con Manaicas, Manulo, Leyenda, etcétera, le desarrolló ciertas habilidades.  Sus primeros cuartos “los ganó” de forma fácil, y le cogió gusto: Un día con un amigo transportaba un viejo colchón (en el Couto había un ropavejero que pagaba por la lana vieja con que se rellenaban estos), y al terminar de pasar el puente decidieron descansar, sentados en el colchón. Al cabo de un rato para su sorpresa, tenían unas cuantas perras que la buena gente de Canedo les daba pensando que eran jóvenes necesitados, y no se equivocaban, todo joven esta siempre necesitado…. 

Cogieron gusto al tema y según parece de vez en cuando aunque ya sin colchón, pasaban la gorra por la entrada del puente viejo.

Pero dejémonos de esos temas que no es por ellos por lo que alcanzó fama y prestigio.

Antonio Iglesias en dos de sus principales facetas, Luchador de Catch y Actor.

A mediados de los 50 y manteniendo una excelente forma física, dio sus primeros pasos en el boxeo, primero en España con alguna salida por el centro de Europa, pero en su peso que era el medio, las oportunidades eran escasas con lo cual se hacía difícil dedicarse a ello de manera profesional. En aquellos tiempos comenzaba a extenderse por Europa, lo que muchos consideraban más un espectáculo que un deporte, y cualquiera de las dos opciones eran válidas, hablamos de la lucha libre o mas concretamente el Catch, “pressing catch”, y Antonio se volcó.  En la segunda temporada ya lucia el cinturón de Campeón de España, y poco después el de campeón de Europa. Valencia y Barcelona eran dos de los centros europeos donde había gran afición, pero el verdadero filón estaba en América…

A comienzos de los 60, hace su primer viaje a Venezuela, donde tiene una acogida excelente, y éxitos continuos. Es en ese momento cuando adopta su nombre de guerra El Lobo de Galicia, según él, para verse obligado a no rendirse nunca, con él, luchaba toda Galicia, y “Galicia es invencible”.  Saltaba al ring acompañado de su fiel perro lobo, Bobby, y entre los dos daban cuenta de cualquier enemigo que se les pusiera delante, hoy no creo que se permita tener un lobo de pareja, pero…

Después de Venezuela, decidió mudarse a Colombia, donde se asentó finalmente. De todas maneras Antonio disfrutaba con estos espectáculos y el publico le correspondía, lo cual lo llevo a aceptar combates allá donde lo llamaran; recorrió toda Sudamérica, Perú, Guatemala, México, Brasil…, y a pesar de las lesiones, alguna de ellas de extrema gravedad, llegó un momento que el tema de rotura de costillas no lo contabilizaba.  Su palmarés deportivo es espectacular y en sus vitrinas tenía algunos de los trofeos más deseados del Catch, además de los cinturones que lo acreditaban como campeón de España y Europa, tuvo también el de Luchador de Oro, el cinturón de Bogotá y la máscara del Halcón de Oro.

Una biografía así ya seria interesante, pero en el caso de Antonio eso es solo el comienzo, si, es cierto que dedicó mas de 30 años al catch, pero tuvo tiempo de mucho más: Tenía fama de rudo, y aun así, los negocios y los estudios no le daban miedo. Obtuvo el título de Odontólogo en la universidad de Bogotá, y abrió consulta donde ejerció unos cuantos años, lo que no consta es si para que los pacientes no protestaran, los dormía con anestesia o un buen puñetazo, (perdón por la broma), otra de sus actividades fue la de formador de los cuerpos de élite de policía colombiana. El mundo de los negocios también le atrajo y no erró en sus decisiones, si acaso al final las tuvo que ir dejando por falta de tiempo, pero en ninguno fracasó. Montó en Bogota, una discoteca a la que ¿Cómo no? Llamó Galicia, que fue punto de reunión de la jet colombiana durante más de 20 años.   Ya sabemos que en Sudamérica el jamón no es como el nuestro, y Antonio para no sufrir esa “carencia”, construyó una granja que llegó a tener 3500 gorrinos.

Pero no me quiero extender mucho con esos temas porque falta lo que fue su otra pasión: el cine. En Sudamérica su rostro era mas que conocido, y su planta le hacia merecedor de probar en el mundo del cine. Hasta ocho películas rodó, Aquileo venganza, Operación antinarcótico, Cumbia, Ahora mis pistolas hablan, Hombre de acero, Nazú y la esmeralda Sagrada, Alborada en Cartagena, Simón Bonaparte, y unas cuantas series de televisión.

Como veis, fue hombre de éxito, y que aunque nunca olvidó a su tierra, de hecho volvía todos los años a Ourense donde reside parte de su familia, no tuvo el reconocimiento merecido. Sirva este recuerdo como pequeño homenaje a un gran Ourensano. Antonio Iglesias Gómez.

 Llevar en la maleta el cinturón de Campeón de España y de Europa, le abrieron las puertas en Venezuela.