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viernes, 15 de mayo de 2026

El Tarzán Orensano. 1950


 El Tarzán Ourensano

 Un misterio de 1950.

Los años de posguerra no fueron fáciles, y menos para familias que habían quedado rotas o que ya con anterioridad sufrían problemas. El caso más frecuente era el de niños con enfermedades mentales a los que la falta de ayuda social condenaba en muchos casos al encierro o al abandono. En el mejor de los escenarios cuando la familia era pudiente, su vida transcurría bajo una continua vigilancia y en casos críticos el medico incluso aconsejaba que se les atara.

En la ciudad fueron varios los casos conocidos, pero son los desconocidos los mas graves, ya que suponían abandonos e incluso crímenes. Hoy sin embargo no me apetece recordar algo tan desagradable, así que aprovechare para recuperar una historia que apareció en mis consultas mientras intentaba documentar sucesos similares. Hoy recordaremos al “Tarzán orensano”.

El personaje de Tarzán de los monos, creado por Edgar Rice Burroughs, es conocido desde 1912, No obstante no fue hasta la década de 1930 cuando alcanzó fama mundial, gracias a la interpretación del atleta Johnny Weissmüller en la gran pantalla. En Ourense tuvimos nuestro propio Tarzán aunque su historia fue mucho menos cinematográfica y su desenlace, aunque satisfactorio, dejó tras de sí numerosas incógnitas.

 Todo comenzó la tarde-noche del sábado 2 de septiembre de 1950. Un grupo de gente que estaba en torno a las vías del tren en las Caldas, vio a lo lejos lo que parecía una niña, con ropas raídas y desaliñadas. En un primer momento la figura intento huir, pero intuyendo que necesitaba ayuda la siguieron hasta conseguir detenerla. La primera sorpresa, fue su aspecto totalmente desaliñado, y la comprobación que no era una niña, sino un chico con el pelo tan largo que le llegaba a la cintura. Iba descalzo y vestía una camisola tan deteriorada por el tiempo que a duras penas le cubría el cuerpo.

 En un primer momento se hizo cargo del niño Carmen la guardesa de las obras del ferrocarril, quien le proporciono ropa y comida. Al mismo tiempo se avisaba a las autoridades, que llegaron con la idea de trasladarlo al asilo de la Barrera, mientras se realizaban averiguaciones.

Durante el tiempo que permaneció con Carmen, el joven fue incapaz de articular palabra alguna; solo emitía gritos y sonidos guturales que recordaban a los de un animal. Una vez ingresado en el asilo, y tras comprobar que no mostraba signos de agresividad, se le permitió interactuar con otros niños. Estos, en un intento por comunicarse, comenzaron a recitar nombres al azar para ver si reaccionaba. Al pronunciar "Javier", creyeron detectar un leve gesto de asentimiento, por lo que se asumió que ese era su nombre.

Esa estancia en el centro, fue muy breve, ya que el chico en cuanto pudo se escapó. Tal vez tantas miradas y preguntas fueran excesivas para alguien que aparentaba llevar viviendo tanto tiempo en soledad.

El niño jugando con un reloj en el asilo de la barrera.

Rápidamente las fuerzas locales se dispusieron en su busca, pero de nuevo fue una casualidad la que facilito encontrarlo. Entre dos vagones de la estación, un operario del ferrocarril lo encontró al día siguiente y nuevamente volvió a recluirse en el asilo de la barrera. Comenzaba así la labor de intentar identificarlo y explicar que había sucedido. No existía en los alrededores de la ciudad ningún reporte de desaparición que coincidiera con sus características, lo que sugería que el joven podría haber estado vagando por los montes durante más de un año.

 Pasado un mes de estancia en el asilo de la barrera casi se podía decir que estaba integrado, eso sí, pasando por alto otras dos fugas y otros tantos intentos fallidos. El principal problema era la comunicación, ya que prácticamente no pronunciaba palabras. Se le notaba interés y ganas de hablar, pero su vocabulario se reducía a una docena de palabras que repetía al escucharlas. Un detalle que fue decisivo: en algunos momentos usó palabras más habituales en Portugal que aquí, como bola por pelota, o carro por coche….

Eso sumado a la falta de posibles casos de huida o desaparición en el entorno, obligó a ampliar el radio de acción, para encontrar su origen. Uno a uno se fueron descartando los posibles casos de desaparición en la provincia, Al final se pensó en un posible deambular del muchacho desde algún lugar mucho más lejano. A esa teoría se sumaba la tendencia del chico a esconderse en la zona del ferrocarril, lo que hacia pensar en una cierta familiaridad.  En esa tesitura las autoridades decidieron realizar unas fotografías y circularlas por la prensa del norte de Portugal.

«Encontra-se num asilo de Orense ( Espanha) um menor que aparenta 14 ou15 anos, de cabelo castanho e olhos claros. Que naquela cidade foi encontrado abandonado próximo da estaçao do camino de ferro. No dia 1 de setembro do ano corrente.»


 Foto publicada en los diarios portugueses para facilitar su identificación.

© Biblioteca Pública de Braga – Universidade do Minho

No fue de manera inmediata, pero afortunadamente a finales de noviembre una señora portuguesa de la zona de Vila Real, se ponía en contacto con las autoridades para que la ayudaran a recuperar a su hijo al que había identificado en la foto publicada. La alegría fue inmensa dado que desde el mes de abril en que había desaparecido mientras jugaba con otros niños en el pueblo de Valpaços, ya se le había dado por muerto.

Final feliz para una historia que guarda muchas preguntas sin respuesta. A pesar de que he intentado averiguar que fue de ese niño, no he conseguido ningún tipo de información, cierto es que para su total reintegración en la sociedad, buscar la confidencialidad es lo mejor que se puede hacer.

Lo que sí se puede descartar es la mayoría de especulaciones iniciales de la historia que hablaban de un trágico accidente en el que fallecían sus padres, o de malos tratos que le llevaron a escapar al monte, incluso se le suponía testigo de un violento crimen en los montes portugueses. Cierto es solamente que ese muchacho de tan solo 12 años tuvo que afrontar una experiencia durísima, pero que su fortaleza de espíritu le permitió resistir un viaje de mas de 100 km entre Valpaços y Ourense, en el que seguramente se enfrentó a peligros impropios para su edad, además de ser capaz de alimentarse por sí mismo. Me gustaría saber que fue con el tiempo de ese muchacho que probablemente aun siga vivo hoy; tendría, si no me equivoco 88 años, y uno de sus apellidos seria Rey….


Mi agradecimiento a don José Paulo Azevedo da Silva, de la biblioteca pública de Braga por su colaboración.






jueves, 14 de noviembre de 2024

Riadas en Ourense. ¿aprenderemos??

 

Inundaciones de 1986 Os Peares.



Procuro escapar de la actualidad para no fomentar comparaciones, pero en estos dias varios de vosotros me habeis pedido fotos de riadas en nuestra provincia, y aunque os he remitido a visitar el blog porque ya teneis en el varios articulos, se que muchos teneis dificultades para navegar por el blog. "cosas de la edad". (perdon por la broma pero...)

Las primeras fotos que os muestro son de una de las zonas que peor lo tienen pasado: Os Peares, su situacion en la confluencia de tres cauces de agua. Miño, Sil y Búbal  hace quer tenga todas las papeletas para que en caso de crecidas el pueblo lo "note". 
En este caso las fotos son del año 86, pero si visitais el grupo  de facebook "Todos tenemos alguna relacion con los Peares" Clik aquí, podreis ver mas e incluso leer recuerdos de los directamente implicados.

 Y a continuacion recupero un articulo que habla de ese tragico problema mas en plan general, lo publique en el blog y en la Región, el 28 de enero del 2022.  
Al final no podemos olvidar que Ourense tiene unos cuantos rios, y aunque los hombres estan acostumbrados a intentar robarle su espacio, estos tienen paciencia y saben esperar, a  los rios les dejamos cicatrices, pero ellos cuando reclaman lo suyo. Hacen daño.

Las riadas Aurienses.

Año 59 ourensanos cruzando la pasarela del Pelamios. (Foto Villar)

     ¿No os tiene ocurrido que de tanto ver algo,  termina por pasar desapercibido?, a mi me ocurre con frecuencia, y cuando me doy cuenta incluso tengo un sentimiento de vergüenza o como mínimo de culpabilidad. Podría hablaros de magnificas vistas, puestas de sol o unos cuantos ejemplos de mas sitios y situaciones, pero no quiero cansaros, seguro que cada uno tendrá sus ejemplos. El caso es que en ocasiones  la naturaleza se resiste a permitir ese olvido y se revela, ese es el caso de mi artículo de hoy, ¡Cuando nuestros ríos deciden reclamar atención!!!

   En Ourense tenemos la gran fortuna de ver pasar el Miño por el medio de la ciudad, y por si eso fuera poco otros tres afluentes juguetean en barrios de nuestra ciudad: Barbaña, Lonia y Regato dos Muiños. Por algún motivo que desconozco nunca hemos sabido darle la importancia y uso que seguramente se merecen estos torrentes, ¡algún día....!. 

Quizás por ese casi olvido, todos los años se nos da un toque de atención, los cauces se desbordan, y aunque por fortuna suele ser más un espectáculo que otra cosa, a lo largo de la historia hemos tenido episodios que han dejado huella, incluso llevándose vidas. 

     De 1656 es la primera referencia que tengo de crecidas en el Miño,  pero fue la de 40 años después (1696) la que de confirmarse los datos habrá sido la más grande:  "....llego a pasar más cantidad de agua por detrás de Nuestra Señora de los Remedios de la que lleba el Miño en algunos tiempos de hibierno....” en otro párrafo nos descubre un tétrico escenario: .... ...ques a donde rebalsa el Miño con el entropiezo de la mar, entre otras muchas cosas, se allaron dos padres de san Benito que fueron para allí y una señora de buen porte y un sazerdote y otras muchas personas que llebó el río con muchas mas que no pareçerían.....” (Texto de Antonio de Novoa, párroco de Santa Eufemia 1696).

   Al margen de estos textos manuscritos, no tenemos más información de esas crecidas, teniendo que avanzar hasta el 1844 para tener datos contrastados de la que hasta ahora fue la peor de todas, irrefutable la altura que alcanzaron las aguas porque se decidió dejar marca en las piedras del puente de cual había sido tal nivel. Esta es la inscripción que lo indica: “Alta de la Avenida 19 FB 1844”. (Situada en el entorno de la Caseta do Legoeiro). En el 46 sabemos que otra crecida hizo que el “Gefe político” de la provincia decidiera hacer una fortificación en el puente mayor para evitar la huida hacia ´Portugal de los rebeldes, dada la imposibilidad de cruzar el rio por otro medio.

   

A Ponte en Diciembre de 1909

Es de la siguiente, la de dic. 1909 la primera que he podido conseguir pruebas graficas. Fue ¿Cómo no? El maestro Pacheco quien se encargo de fotografiar aquel espectáculo de nuestro Miño por encargo de “Vida Gallega”. Sin duda una riada impresionante, pero lo que la convirtió en más peligrosa si cabe fue el haberse producido en fechas tan próximas a las Navidades (comenzaron las crecidas el 21 de dic. Y se alargaron hasta el 26), vías de tren cortadas y carreteras en muchos casos  intransitables, obligaron a los viajeros a realizar rodeos inverosímiles y no exentos de peligros.

La siguiente crecida que llama la atención fue la producida en 1935, que afecto sobremanera al Barbaña, el cual durante unos cuantos días se convirtió en perfectamente navegable, a pesar de las imágenes que dejó, se puede decir que no tuvo consecuencias irreparables. No se puede decir lo mismo de la riada del 45, la crecida se produjo por la noche y con tal virulencia que aunque no fue muy larga en el tiempo, el volumen de agua caída genero un torrente que cogió desprevenidos a varios vecinos que terminaron ahogados (25 fallecidos del entorno de la ciudad Pontón Villaescusa, Cartelle, Carballeira, Polvorín), y se llevo por delante varias de los pasos del Barbaña en la ciudad, Puente Pelamios, y A Ponte pequena (como se llamaba el pontillón que  había debajo de la plaza (al lado del antiguo matadero). Cuentan que también fueron muchos los daños que tuvo el edificio de la Casa de Baños La Moderna.

Ponte Pelamios en el 45. (Foto Cándido Cid)

Muchos pensaron que el problema de las crecidas desaparecería por la profusión de embalses y presas que a partir de los cuarenta comenzaron a surgir por la geografía española y principalmente Gallega, pero en el 59 sucedió una desgracia en la cercana Zamora que lleno de nuevo de precauciones a nuestros vecinos, fue en el pueblo de Ribadelago donde la rotura de la presa de Vega de Tera, se cobro la vida de la cuarta parte de la población. Días después de esa terrible tragedia muchos vecinos del Couto y Canedo subieron al seminario ante el miedo de que la inminente crecida del Miño tirara alguno de los embalses que lo “dominaban”.  Finalmente en la ciudad los daños fueron mínimos, aunque de nuevo los pueblos del entorno sufrieron la violencia de las aguas, y dieron lugar a escenas que hoy provocan sonrisas aunque en aquellos momentos generaron auténtico pánico: una granja de cerdos de A Farixa quedo totalmente destruida y sus “habitantes” fueron vistos nadando por el rio al lado de un burro al que se perdió la pista después de pasar por el Ponte Pedriña (Ervedelo).

A Ponte Vella en el 1966

Y para terminar por hoy con estas catástrofes, citar solo la que dio lugar a esta fotografía. La riada del 66, que aunque se intento controlarla, la debilidad de nuestra “Ponte”, quedo en evidencia; al golpear las aguas una de las cepas centrales, provoco el derrumbe que se aprecia, por fortuna todo quedo ahí y no se produjo ninguna víctima mortal.

Fueron muchas más las crecidas de nuestros ríos, y muchas también las anécdotas que se podrían contar pero por hoy creo que es suficiente para que recordemos que el rio siempre reclama RESPETO.

Barbaña 1935 Archivo Pueblo Gallego Foto Villar (Leopoldo)


Riada del 65

Si quereis ampliar datos en el buscador del blog podeis escribir RIADA y os apareceran varias entradas, como la de la catastrofe de las Ermitas, Crecidas en el Barbaña, El Tamega desbocado en Verin etc etc.

¿Aprenderemos????

lunes, 12 de junio de 2023

Crónica Negra, primer suicidio en el puente Nuevo

 

 Se inauguró como ya sabemos en el 18 después de un largo periodo de obras y algunos conflictos que no permitían abrirlo al trafico; hoy no es su mejor momento el que os voy a contar, pero no se puede esconder que ocurrió, y por desgracia no fue el único

Primer suicidio del Puente Nuevo 

Fue el primero de abril de 1930,  cuando los periódicos de la ciudad abrían la portada con la trágica noticia de que: Un joven se suicida arrojándose al Miño desde el puente Nuevo; de ser cierto, era el primero del que se tiene constancia.

El relato rápidamente se pudo construir porque el protagonista lo hizo de manera que no quedaran dudas de su intención. Si acaso pequeñas diferencias entre lo que contaba cada cabecera, de prensa pero al final todo encajaba. 

Hacia las 7 de la mañana un joven de 16 años se hizo acompañar de un amigo de 12, con la excusa de ir a nadar al rio. cual no seria la sorpresa del niño cuando habiéndose quitado la ropa su amigo le dice que la entregue en el Fielato del Puente y de manera inmediata se sube a la barandilla del puente arrojándose al vacío.

Estupefacto y asustado el niño se dirige al fielato donde entre balbuceos cuenta a los guardias de arbitrios lo sucedido, estos se lanzan a comprobar en la zona si aun se puede hacer algo pero ya no ven nada. El siguiente paso fue revisar la ropa para comprobar si tenia alguna pista para identificar al propietario, encontrando una nota que de manera indubitable confirmaba el suicidio: "Desesperado de mi vida quise ponerle fin"...

El resto no es mas que un relato de dolor, en el que se hace difícil comprender hasta que punto esa familia sufrió, lo ocurrido; máxime cuando seguramente los motivos eran salvables...

Sin entrar en mas profundidades, queda el hecho como una fecha luctuosa de las efemérides ourensanas, en la que nuestro Puente de Hierro se estrenaba en esas lides...


El titular de La Zarpa, fue durante mucho tiempo uno de los chascarrillos Negros de la ciudad porque en el segundo párrafo afirmaba : Afortunadamente la desgracia tuvo plena confirmación. No quiero imaginar el enfado de don Basilio al percatarse de tan lamentable error.

viernes, 26 de mayo de 2023

Crónica Negra Ourensana. 1915-16 Periodo Tragico


Fotografía de la inauguración de la cárcel de progreso año 1930, la anterior se había quedado pequeña...

1915-16 periodo Terrible

Crónica negra


Hace tiempo que busco nuevas fotografías que me permitan ilustrar este artículo, pero no parece que sea posible encontrar mas que lo que ya os mostré en su día cuando os recordaba el crimen llamado de la central Telefónica, el mas mediático de la larga lista de crímenes y tragedias acontecidas en aquel fatídico periodo 1915-16. El bienio 15- 16 fue de largo el más triste dentro de la crónica negra Ourensana, pocas villas quedaron al margen de tener su “Crimen”; unos casos por codicia, otros por odio, algunos los menos por accidente y en todos: dolor….

No me voy a extender en detalles, y como es mi costumbre los nombres quedan en el anonimato, como mucho el apodo, si alguien quiere profundizar solo tiene que revisar la prensa de aquellos años… estos son los mas llamativos de los casos de la crónica negra de aquel fatídico periodo.

Con los calores del verano se producía el crimen de Guillamil: lo que comenzó con una invitación a una copa en una fiesta, termino en homicidio por reclamar el pago de una deuda. En julio sucedió el horrible caso conocido como el parricidio de Soutiño, después de dos años de contraer matrimonio y tener dos hijos el marido se marcha a Lisboa y desde allí acusa a la esposa de infidelidad, ella ofendida abandona el domicilio familiar para buscar el amparo de sus padres, pasado el tiempo regresa el marido con intenciones de hacer vida normal a lo que se niega la mujer por el agravio padecido y la negativa a ayudar en ese tiempo a la familia; el esposo en cuanto tuvo oportunidad la ataco en el lugar de Soutiño con una navaja infringiéndole heridas mortales.

Se despedía 1915 con el conocido como crimen del Cumial, en el que dos ciudadanos portugueses eran detenidos por atracar y matar a un vecino de “Sejalvo” en la carretera de Castilla, y se pedía para ellos la pena de muerte. Para rematar los casos del 15, hay que recordar el conocido como crimen de Mesiego, que por las circunstancias que lo rodearon he dejado para el final.  En el monte conocido como Mesiego próximo a la villa del Arenteiro aparecía a finales de septiembre un cadáver brutalmente mutilado y desfigurado, las primeras impresiones e indicios hacían pensar en un suicidio al que había seguido la acción de alimañas de la zona, a las que se hacia responsables del estado del cuerpo. Junto al cadáver había aparecido un revolver y un casquillo, junto con un pañuelo que contenía una buena cantidad de monedas. El caso es que la tenacidad del director del Diario Ecos del Arenteiro llevo a reabrir el caso y finalmente darle solución. Un vecino de pueblo de A Sagra, anuncio en el mes de agosto que regresaba de Cuba donde llevaba cinco años haciendo fortuna, para liquidar sus posesiones en el pueblo debido a que había decidido contraer matrimonio en la isla caribeña. Su hermano y sobrino que administraban de manera gratuita sus tierras, y ya se habían hecho a la idea de heredar los cuartos del pariente, no supieron encajar la noticia, y con premeditación planearon el crimen, que a punto estuvo de quedar impune, al final…. En el capítulo de resoluciones judiciales, ya en 1916 tenemos el famoso crimen de Montealegre, ocurrido en 1913, por fin se cerraba, al reo se le conmutaba la pena de muerte, a cambio “disfrutaría” de Cadena perpetua en la prisión de Santoña. Cerrando casos pendientes, también quedaba visto para sentencia el conocido como crimen de la Esperela, en el que “Pataquis” resultaba muerto supuestamente a manos de tres hermanos vecinos de Gomáriz, ante el estupor popular el veredicto era el de “no culpables”, con lo cual el crimen quedo impune...

Esos eran las credenciales de año 1915, todo hacia desear que el 16 fuera más tranquilo, pero…

El primer caso del año 16 sucedió en abril, y lo llamaremos el crimen de Esgos, como en la mayoría de casos, rencillas entre gente con poca cabeza y fácil acceso a las armas, dos jóvenes de diferente ideología política se pelean un día de elecciones y al final cuando supuestamente había terminado la discusión, uno se volvió hacia el otro y le disparo hiriéndolo mortalmente. A los pocos días el siguiente, que se conoció como crimen de la Carballeira, correspondía a este relato: Lo que iba a ser una reunión de amigos en una casa del pueblo de la Carballeira (San Ciprian, próximo a la Zamorana), termino en tragedia cuando dos de los jóvenes empezaron una discusión que fue elevando el tono, salieron a la calle y allí el conocido como “Ramonecas” saco un revolver realizando varios disparos mortales, huyendo de manera inmediata. La benemérita comenzó la búsqueda tan pronto tuvo conocimiento de los hechos, y aunque tardo tres días en localizarlo, fue apresado y puesto a disposición judicial, como motivo del suceso se indicaba la existencia de rencillas anteriores.

En Julio sucedió el citado crimen de la central telefónica, que ya fue objeto de uno de mis artículos y quizás por la difusión que tuvo este caso, otro paso casi desapercibido: El suicidio del Sr. Rocafull, lamentable y doloroso, por ser una persona apreciada en la ciudad, y a  la que algunos comentarios en principio señalaban como huido… Pocos casos de los que han sucedido en nuestra ciudad han suscitado tanto comentario en el momento de su ocurrencia y sin embargo no han trascendido en el tiempo, quizás los desafortunados comentarios que muchos ourensanos dejándose llevar por una imaginación calenturienta hayan sido los culpables de que resuelto el caso haya caído en el olvido. La buena posición y buen nombre del finado, quien era contable de la familia Paris, con varios negocios entre los que destacaba la administración de Tabacalera, rápidamente hizo pensar en el desfalco, cosa que de inmediato descartaron en la empresa, no faltaba nada y todos los libros y cuentas presentaban un orden exquisito; lo siguiente era si se trataba de un tema de faldas, cosa que la familia descartó rotundamente por ser hombre muy hogareño y de costumbres conocidas. Así comenzó a tomar cariz la verdad, y máxime cuando se supo que llevaba tiempo quejándose de problemas de salud, concretamente una depresión que no conseguía vencer, y por lo que se sabe hoy le condujo a “encontrar solución” en el suicidio. En este caso es de destacar la labor del que fue padre de mi doctor Julio García, que en aquellos días era jefe de los exploradores ourensanos y al frente de un grupo de ellos después de varios días de búsqueda, en las riberas del rio y zonas boscosas, dieron con el cadáver en las cercanías de lo que era colegio de Ervedelo, (hoy Seminario Menor).

Aun coleaban los comentarios del crimen anterior, cuando un domingo de agosto fueron dos los siniestros, cierto que uno fue accidental, pero saco a la palestra algo que hoy por fin se comienza a valorar y hasta se le a dado nombre, “la vendimia Heroica”; un vecino de Vilouje de 76 años fue a “enredar” a una finca: Los Barceliños, y por un simple tropiezo cayó barranco abajo. Ese mismo día se tuvo noticia del conocido como de crimen de El Pereiro: en el pequeño pueblo de Lañoa del Camino, desde el principio se veía que era un asesinato pero llamaba la atención tanta preparación; el fallecido poseía una presa  de la que en la tarde del domingo le comentaron que alguien había desviado el cauce y no estaba funcionando el molino, lo que hizo que se desplazara a solucionar el problema y averiguar que podía haber ocurrido, según los datos nada mas llegar al molino recibió un disparo mortal por la espalda con una escopeta y le remataron de varios golpes en la cabeza con la culata de la escopeta.  No tardo la guardia civil en descubrir al asesino: un joven vecino que confesó los hechos, pero involucró a otro vecino que según decía le había pagado para deshacerse de la víctima; después de las investigaciones de la benemérita se desenredo la trama, que señalaba como inductora a la esposa del fallecido.

El mes de septiembre, fue sin dudas el más trágico del 17, el crimen de Bande fue famoso no por los comentarios desafortunados de los ciudadanos, sino en este caso de la prensa… quienes por no confirmar la información erraron estrepitosamente. El caso es que una vecina de Bande de 42 años de edad con oficio de labradora, que solía trabajar para propietarios de Celanova, tuvo en uno de sus viajes un mal encuentro y acabo en un barranco de la zona. Lo que más llamó la atención de los lectores fue que algunos periódicos nacionales hablaban de la “rica propietaria a la que habían asesinado para robar una fuerte suma de dinero que llevaba consigo”. Y en otros hablaban de la “anciana” de Carpazas, y si bien era cierto que ese era su pueblo, considerar anciana a una mujer de 42 años, es un poco….Esos mismos días sucedió el crimen de Verín: regresando de una fiesta, el secretario del ayuntamiento de Ríos en compañía de su hijo fueron abordados por un grupo de paisanos, que según parece los amenazaron hasta el extremo de que atemorizados, hicieron uso de sus armas, con resultado de dos fallecido en el acto y otro muy grave; terminados de vaciar los cargadores, huyeron del lugar de vuelta a la fiesta donde sabían estaban guardias civiles de servicio. A pesar de los intentos de politizar el asunto al ser agraristas el grupo agresor, finalmente se consideró una agresión y defensa por miedo insuperable, lo que supuso para el padre una pena de 6 años y 10.000 pesetas de indemnización para las familias de las víctimas y la libre absolución del hijo. Sin dejar descanso a los amigos de lo trágico, se produjo también el llamado crimen de la Peroja, probablemente del que menos información se encuentre en prensa, (quizás el exceso de dramas, empequeñeciera este), según las crónicas una bella joven tenía varios pretendientes, y no terminaba de decidirse, manteniendo vivas las ilusiones de mas de uno, fue así como regresando de la fiesta su acompañante recibió  un disparo que le hirió mortalmente, fueron detenidos, la novia el padre de esta, y otros dos muchachos, aunque días después se puso a disposición judicial a un tercer muchacho que pareció ser el culpable, como digo al principio, no he podido profundizar en este caso. Y una de las causas sin duda fue el siguiente caso en la lista: el asesinato del Sr. Tejada, el cual desde el principio también se vio rodeado de especulaciones, Se le “nombro” presidente del partido agrario de Muiños, (que no existía), se le adjudicaba un carácter brusco que no coincidía con la realidad. Finalmente, los inculpados eran miembros de la propia familia, motivo por el que detenciones y juicio tuvieron muy escasa difusión.

Dos casos mas se conocieron ese año el Crimen de Amoeiro y el crimen de Rubiana.

18 casos son los que hoy os recuerdo, aunque desgraciadamente una búsqueda más minuciosa permitiría descubrir otros tantos. Fue aquel un periodo marcado por el excesivo uso de las armas, en manos de gente con sangre demasiado caliente, y una cosa con la otra da como resultado estos trágicos “números”.


viernes, 15 de abril de 2022

El Crimen de "Belle"

 

Recorte del plano de Domingo Fontán que permite ubicar los escenarios de esta historia

   El 8 de febrero de 1934 paso a la historia como inicio de una carambola mortal, en la que la muerte de un delincuente a manos de otro, finalmente fue la causante de la muerte de dos personas inocentes que cumplían con su deber. Este es el relato de uno de las más lamentables capítulos de la crónica negra Ourensana, que a muchos trajo a la memoria aquella batalla de Karansebes en la que el amigo Monjardín nos recordaba hace unos días que se enfrentaron el ejercito Austro–húngaro contra el ejercito Austro-húngaro, cierto que en mi relato no existió ayuda del “engañoso” alcohol como en aquella ocasión pero...

Crónica Negra: El crimen de “Belle”

 Y los muertos de Ramirás.

Resumir los hechos casi 100 años después, permite descartar comentarios e hipótesis de la investigación, pero también choca con la falta de información que se ha ido perdiendo en el tiempo.

  En la noche del 7 al 8 de febrero del 34 Florinda una humilde viuda del pueblo de Vilariño (“Belle”*) echó en falta la única vaca que le permitía salir adelante en la vida, la busco pero al ser noche tuvo que dejarlo para el día siguiente. Supuso que no estaría muy lejos porque días atrás había parido el ternero que también faltaba.  Fue al día siguiente cuando en el pueblo se empezó a comentar que había aparecido un cadáver en el monte y a su lado una vaca con su ternero, y también una oveja.

  El cadáver presentaba signos de violencia, con la cabeza destrozada hasta el punto de hacer imposible una identificación, y también heridas cortantes en el cuello. Las autoridades comenzaron las pesquisas y se realizaron las primeras detenciones entre los delincuentes habituales que solían dedicarse al robo de ganado, como todo hacía suponer. Aunque también se barajo la posibilidad de que alguien del pueblo hubiera sorprendido al ladrón y se hubiera excedido en el castigo.

  En una improvisada sala de autopsias que se montó en la iglesia de Santa Cristina, se expuso el cadáver por si algún vecino lo reconocía pero nadie supo quien pudiera ser. Se le sacaron huellas para enviar a Madrid y se procedió al entierro sin mucha fe en esclarecer el caso, dando por supuesto que se trataba de un robo de ganado con final trágico.

 Un par de semanas después un confidente apuntó el nombre de José V.D. Alias “Furriqueira” como presunto autor del asesinato, de quien podría ser Bertoldino F. R., vecino de Piñor de Cea, quien no se veía desde hacía días. Alertados los vecinos del “presunto”, una llamada al gobierno civil avisaba de que se le había visto la tarde noche del 10 de marzo en las cercanías de su vivienda en el pueblo de Ramirás (Cástrelo de Miño*). Y de manera inmediata el gobernador sr. Julio Otero Mirelis dio órdenes de proceder a su detención.

 Y ahí comienza la parte mas dramática de esta historia: al recibir esa información en el gobierno civil Ourensano, se pasa aviso a la fuerza pública , Policia Nacional al mismo tiempo se recibió aviso en la comandancia de la  Guardia Civil; la urgencia del caso, hizo que no existiera comunicación entre los dos cuerpos. Por un lado llegaron a Ramiranes, dos agentes de la policía nacional que se dirigieron a la casa del alcalde pedaneo para que les facilitara sus movimientos por el pueblo, este accedió y puso a su hijo a disposición de los agentes para que los guiara hasta la casa del sospechoso; allí llegaron en torno a las 23,15, ya con noche cerrada y se apostaron en lugares estratégicos para vigilar la casa. Al mismo tiempo desde el puesto de Barbantes dos guardias y un cabo junto a un confidente que conocía bien el pueblo llegaron al pueblo, dejando el coche en la carretera y a pie se dirigieron a la casa del presunto asesino.

La oscuridad y el nerviosismo hicieron el resto: al grito de “alto Policía”, se respondió con un “Alto a la Guardia Civil”, pero ambas facciones creyeron ser víctimas de un engaño y se produjo un tiroteo. Resultado, el cabo de la Guardia Civil fallecido, y el confidente que les acompañaba gravemente herido (falleció días después), por el otro bando mi pariente resulto con una herida en la pierna de poca gravedad (años después fue comisario en Ourense).

   

Foto del archivo de la Guardia Civil.

   A partir de ese momento gran revuelo y dolor en la ciudad, pero era evidente que no había mas culpable que la desgraciada casualidad. Dos días después los vecinos de Ramiranes consiguieron localizar y detener al presunto asesino de Belle, que no ofreció resistencia, y aunque lo he intentado localizar, no he conseguido datos del juicio (únicamente que se fijo fecha de abril 1935 para su celebración), del que sin duda salió como culpable, pero visto lo visto, eso fue lo de menor importancia.                   El diario Pueblo Gallego daba cuenta de la existencia de fotografías realizadas por el estudio Villar Foto, pero estas no llegaron a publicarse o yo no he conseguido localizarlas.

He respetado las referencias a lugares tal y como aparecían en la prensa de la época, aunque sea más que probable que sean erróneas, o que en aquel 1934 los limites provinciales fuesen otros. Vilariño, hoy seria de Pereiro de Aguiar  Ramirás, (Ramirans) de Santa Cruz, y hoy Velle solo se conoce con V.

viernes, 14 de enero de 2022

Cronica Negra, El Crimen de Arnoya

 

Las victimas: El niño Carlos Bangueses y su madre Dolores Rivera

 Crónica Negra Ourensana

El Crimen de Arnoya.

Anda estos días coleando el tema del crimen de Cortegada, y me vino a la memoria que tenía pendiente una historia también truculenta de nuestro pasado. Sucedió en 1932

    José Bangueses Suarez a finales de los años 20 con (aprox. 35 años) emigra “al Uruguay” desde su Carnós natal (Arnoya); según cuentan aficionado a un estilo de vida no demasiado tranquilo que su familia le reprochaba.

     Ya en Montevideo en 1928 conoce a la que fue su víctima, con la que después de no más de dos años de relaciones se casa y tienen un hijo. Parece ser que al mismo tiempo tenía relaciones con una amante y ese pudo haber sido el desencadenante de los hechos, (aunque ese es un punto que no llego a confirmarse). El día uno de Agosto; la pareja desembarca en Vigo, para visitar a la familia y presentar al hijo que habían tenido. Sin embargo la realidad es que jamás llegaron a casa;  en un monte de Arnoya (Sierra de Lovás, lugar de Agaramadiña???) José asesinó a su esposa e hijo y para deshacerse de los cadáveres no tuvo mejor idea que quemarles  las caras, se llamaba el niño de dos años Carlos y la esposa Dolores Rivera Catoira.

 Sin que se interprete como critica sino como falta de medios, en las noticias de este crimen así como en otros muchos, era muy fácil encontrar datos erróneos, mas fruto de un mal sonido en la comunicación telefónica, o un apresuramiento en recoger datos sin poder contrastar la información que a una desinformación del periodista.  En esta ocasión varios fueron los periódicos que daban cuenta del fallecimiento de una “niña”, otros le atribuían 5 años, y en otros los apellidos de la esposa bien podían interpretarse como de origen italiano, ya que se decía que eran Riviere Catoiza.... o Ribeiro.

El Asesino José Bangueses


Después de múltiples gestiones e investigaciones se le detuvo el 24 de octubre cerca de Ribadavia. El jefe de la guardia Civil don Alfredo Vázquez muy diligente en todas las investigaciones tuvo un aviso de que se le había visto por la zona de Cartelle (Parbón) y allí lo encontraron; en el momento de la detención observaron que presentaba una herida en la frente que dijo haberse producido en una caída fortuita. Los agentes sin embargo tenían la creencia de que intento suicidarse antes de ser detenido. El hecho de llevar encima una carta dirigida al “Señor Juez de lo Criminal” reforzaba esa tesis.

    La tardanza en la detención estuvo motivada por el periplo que el criminal realizó después de cometido el crimen, intentando que el paso del tiempo y la supuesta imposibilidad de reconocer a los cadáveres le permitieran escapar a la justicia. Parece ser que al día siguiente, se desplazo a Vigo donde embarcó con destino a Buenos Aires, en el buque de la Royal Mail “Highland Brigade”  haciendo escala en las  Palmas de Gran Canaria donde tras una breve estancia en la que se comenta que busco trabajo sin encontrarlo, decide desistir de su salto del charco embarcando de regreso hacia  Lisboa y desde allí en tren regresa a la zona de Ribadavia.

Nos situamos así entorno al 16 de octubre, mas de dos meses de huida. El prisionero no quiso declarar acerca de los hechos y al principio su actitud llenaba a todos de dudas, ya que en la carta que portaba dirigida al juez insinuaba que le quedaba poco tiempo de vida y rogaba al juez que cuando esto ocurriera se le enterrara junto a su esposa dejando para ese fin 300 pesetas para las misas por su alma. Todo confirmaba el intento de suicidio...

Hubo que esperar casi dos años (marzo del 34) para que comenzara el juicio en el que actuaron como defensor el letrado Pérez Cabo y se promovieron las declaraciones de 16 testigos, aunque las únicas que aportaron luz a la investigación fueron la de las dos personas que testificaron haber visto a Bangueses con su familia  cruzando el Miño en la barca, y la del que había sido amigo de José,  J.V.R. a quien el asesino por carta pidió que recogiera su equipaje depositado en la estación de Ribadavia para que se lo entregara a su hermana en Arnoya.

El barco de la huida: “Highland Brigade”  de la Royal Mail

Después de otro parón judicial, fue el 13 de junio del 35  cuando se vio la causa en la audiencia de Orense ante jurado.  Finalmente este fue el desarrollo de los hechos según el alegato final de la acusación.

   “El 1 de Agosto desembarco la familia en el puerto de Vigo y desde allí en tren se encaminaron a la villa de Ribadavia donde pernoctaron antes de iniciar el recorrido hasta la vecina Arnoya, en medio del viaje una discusión según parece a causa de unos celos infundados llevo a José a golpear a su mujer causándole graves lesiones, en ese momento José atemorizado quito también la vida a su hijo (en esta ocasión con el revólver que poseia), acto seguido intento quemar los cuerpos para hacerlos irreconocibles, cosa que no consiguió” ; el resto ya lo sabéis.

 Me llama la atención que el fiscal solo pidiera 30 años por el doble crimen, (no se de leyes, pero me parece barato....)  y un año más por tenencia ilícita de armas..... con unas indemnizaciones para la familia de la esposa e hijo....

  Por fin el 14 de junio se dicto sentencia de culpabilidad con una pena de 30 años y la condena a pagar las indemnizaciones fijadas para las familias.

Este fue uno de los hechos criminales más llamativo y terrorífico de los ocurridos en las bellas y tranquilas tierras del Ribeiro. 

viernes, 29 de octubre de 2021

Crónica Negra Ourensana, Sin Fotos.

 


Crónica Negra Ourensana, Sin fotos

   Son ya unos cuantos los capítulos que he dedicado a recuperar la Crónica Negra Ourensana, con la única intención de que sirvan de ejemplo y evitemos que hechos parecidos vuelvan a suceder, ¡¡¡Ojala fuera posible!!!!.  Hasta ahora la selección de casos la he hecho en función de las fotografías que caían en mis manos, pero eso lógicamente me obliga a obviar los casos más antiguos. Hoy rompiendo la norma básica de “Ourense no tempo”, escribiré sin fotos de algunos de los crímenes más  sonados en Ourense.

El Crimen de Avión

Sin duda este caso sea uno de los más llamativos que se han vivido en la provincia, por varios motivos, la muerte de inocentes el primero, seguido por las injustificadas excusas que se daban en su momento, la dudosa resolución del caso y por último la brutalidad demostrada por los ejecutores, que sabían que el resultado no iba a ser únicamente la muerte de sus objetivo, sino que claramente habría victimas colaterales.

       Pero vayamos a los hechos. Fue el 19 de agosto de 1890 en la aldea de Barroso, municipio de Avión (Ribadavia), los escasos vecinos que allí habitaban se despertaron en medio de la noche por una tremenda explosión.  Al salir a la calle pudieron ver como caían al suelo restos de la vivienda que acababa de saltar por los aires. Se trataba de la casa de Ventura Lourido, el que había sido alcalde de Avión durante años, en ella dormían el matrimonio y sus hijos, solamente un criado estaba en la casa y también pernoctaba un visitante: el criado del párroco de  Lajas Sr. Corbal.

La explosión se produjo en la cuadra situada en el bajo de la casa, y la cantidad de dinamita empleada fue tal que el tejado salió volando, las paredes cayeron y solo la fortuna quiso que hubiera supervivientes. El señor Ventura y su hija de 11 años, fallecieron en el acto, y el resto salió con heridas de diferente gravedad, el hijo pequeño y el criado del párroco que dormían en la misma habitación aparecieron a 20 metros de la casa.....  Los que vivieron esos primeros momentos recuerdan con terror la imagen de una mula destrozada encima de los escombros.

 Ventura era personaje muy conocido, y su trayectoria política le había granjeado tanto amistades como  buen numero de detractores, muchos aun recordaban la inhabilitación y prisión que había sufrido en el pasado. Y en ellos buscaban justificar los hechos. Se encargaron del caso el juez de primera instancia de Ourense Sr. Funes, con el actuario Sr. Rodríguez. Y la investigación sobre el terreno le dirigió el comandante Brasa de la Guardia Civil Ourensana.

   Con gran celeridad se detuvo a once sospechosos, pero sobre dos de ellos recayó la mayor parte de la investigación (según parece rondaban el pueblo el día de autos, y el año anterior habían sido investigados por intentar una acción similar contra Ventura Lourido).

    En poco más de un año se dieron por concluidas las investigaciones y aunque estas no arrojaban pruebas concluyentes se celebro el juicio en Ribadavia, (Octubre 1891). Fueron más de 80 los testigos que declararon, pero la propia naturaleza de los hechos no permitió encontrar pruebas concluyentes contra los acusados. En esa tesitura a pesar de que el fiscal pedía la pena de muerte,  un diario de la época recogía su absolución.  (Decisión que doy por valida con reservas, dado que no he sido capaz de encontrar más que una referencia al hecho).

 Intencionadamente omito los nombres de los procesados, al ser absueltos considero que no procede; sin embargo me parece justo hacer mención a uno de los comentarios que encontré en la prensa, por lo que significa de poco rigor por parte del periodista que lo publica. 

  “Han sido condenados a muerte los dos criminales que robaron la casa  de Ventura Lourido en Rivadavia, matando a este y a su hija e hiriendo a su esposa y otras dos personas” (publicado el 18 de octubre de 1891).

La noticia real seria esta:

“Han sido absueltos los sospechosos de la explosión que causo la muerte de Ventura Lourido y su hija  en Ribadavia”.

Sentencia de Muerte

   El otro suceso que hoy os recuerdo, me llamo la atención porque a pesar de la claridad y brutalidad de los hechos, la actitud del asesino durante el juicio y la lógica repulsa que produce la pena de muerte, hizo que un clamor popular pidiera la conmutación de la pena pero....

En el caserío de Folgoso, parroquia de Villar de Ordelles, Esgos, acontecieron los hechos en junio de 1888. Allí residían Francisco (46 años) y su hija Maximina (16). El sábado la chica acudió a la novena de San Antonio con unas amigas y al terminar según estas declararon, la dejaron en su casa.  Al día siguiente Francisco muy alterado recorrió el pueblo diciendo que la buscaba por no haber dormido en casa; la chica no aparecía, después de seguir varias pistas infructuosas, el pueblo y la familia empezaron a sospechar del padre (su carácter era brusco y su actitud extraña) y decidieron organizar la búsqueda.  


  Fueron dos días en los que todo el pueblo se volcó, pero la búsqueda se centraba en caminos y campos, finalmente el tío de la muchacha, observo que en el huerto del caserío de Folgoso había tierra removida y decidió investigar, encontrando el cadáver.  Detenido el padre, confesó que  la había encontrado muerta en la cama, y por miedo a ser acusado debido a su fama y las habladurías que corrían por el pueblo de abuso, deicidio urdir ese mal plan.

    En el juicio se demostró el asesinato al tiempo que quedo de manifiesto que el acusado llevaba tiempo abusando de la niña, motivos que encaminaron el juicio hacia la Sentencia de Muerte solicitada por el fiscal.

Comentan que desde que fue descubierto, el reo se mostró colaborador y arrepentido "por los abusos" (cierto es que pocas más opciones tenia...), pero en ningún momento reconoció el asesinato, lo cual unido a la natural repulsa que siempre acompañaba a la pena capital, hizo que en  la ciudad se alzaran voces solicitando el indulto; encabezadas por Luciano Cid Hermida director del Álbum Literario, el periodista y escritor Alberto García Ferreiro y el influyente orensano Benito Fernández Alonso; reúnen en poco tiempo 600 firmas de apoyo para conmutar la pena capital.

 Todas las gestiones resultan infructuosas, y como último recurso se envían telegramas a la reina para que interceda; sin que sus demandas sean atendidas por el gobierno, al no encontrar este, justificaciones suficientes para la concesión. 

Es así como el 2 de de abril de 1889 a las 8,35 Francisco L.F. es ajusticiado en el cadalso situado para la ocasión en las proximidades del Polvorín; el verdugo (ejecutor Publico) designado para la ocasión fue Jorge Mayor. 

Hacía más de 40 años que no se llevaba a cabo una ejecución en nuestra ciudad y según mis datos, con esta ejecución a Garrote se cerraba la tétrica historia de este artilugio de “justicia” en nuestra ciudad.

 Otro día continuare con esta crónica negra; aun quedan en el tintero más casos de los que me gustaría contar, pero por fortuna menos de los acontecidos en otras zonas. En la provincia estos crímenes se recuerdan por el lugar en que acontecieron, señal de que era uno por parroquia: el de Avión, el de Folgoso, el de Amoeiro, Arnoya Viana...