Iba a dar por cerrado el tema, pero he pensado que os gustaría conocer uno de los factores clave que disparó la popularidad de la Vespa. Al revisar la prensa de los años cincuenta, es habitual encontrar crónicas que ensalzan la enorme aceptación de este vehículo entre las jóvenes europeas. Parecía que en Italia, Francia o Inglaterra las regalaran; sin embargo, en España la realidad era bien distinta. Aunque su precio no era desorbitado, la economía de posguerra no estaba precisamente para «tirar cohetes».
Así, a pesar del impacto de éxitos cinematográficos como Vacaciones en Roma —donde la pareja de moda, Audrey Hepburn y Gregory Peck, recorría la Ciudad Eterna sobre dos ruedas—, el cliente tipo de Vespa en nuestro país no fue mayoritariamente femenino. El perfil real era el del trabajador que necesitaba un transporte rápido y, sobre todo, económico. Los médicos rurales fueron sus mejores embajadores, seguidos de fotógrafos, sacerdotes y carteros. En el ámbito local, me consta que fotógrafos de renombre como Rizo, Belay, Mazaira, Cudeiro y Covelo fueron usuarios habituales de estos «corceles» mecánicos.
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| 102 Vespas sorteo en Galicia el Coñac Decano el mes de junio del 1955 |
Pero hubo otro argumento definitivo para su popularización: el marketing, un área en la que Ourense siempre ha sido puntera. Varios negocios locales organizaron sonadas promociones donde el premio estrella era una Vespa, que incluso se exhibía con orgullo en los escaparates para atraer las miradas.
Ya os he compartido anteriormente fotos de los Almacenes Feijóo haciendo entrega de estos premios (gracias a la generosidad de los hermanos Feijóo, que me han prestado parte de su archivo), pero no fueron los únicos. El histórico Calzados Castro también se sumó a esta tendencia, al menos durante la celebración de su 56º aniversario en 1954, sorteando una unidad entre su fiel clientela.



