Hoy en día nos hemos acostumbrado al mueble práctico, aunque su calidad sea ínfima; sin embargo, nuestros bisabuelos consideraban que un mueble 'bueno' tenía que ser de madera de calidad y, si contaba con un considerable trabajo de ebanistería, mejor. Cierto es que las casas de antaño no eran los habitáculos reducidos que se estilan cada vez más: en los años 60, por ejemplo, un piso de menos de 100 metros no era lo habitual.
El hecho de que el mobiliario doméstico fuera de tal nivel se trasladaba también a la fabricación de objetos industriales o comerciales de similares características. Es el caso de este expositor que presentó la firma de Farmacia y Droguería de la Vda. de Aurelio Fernández Román en la Exposición de Santiago de 1909. No quisiera arriesgarme, pues a comienzos del siglo XX abundaban los buenos ebanistas en Ourense, pero el estilo me recuerda poderosamente al de los Rodríguez.
La revista Vida Gallega lo mostró en sus páginas y hoy la IA nos lo devuelve en color...

