sábado, 26 de diciembre de 2020

Como se divertían nuestros abuelos

En los comienzos del S XX fueron los Clubs y Sociedades las encargadas de la diversión, Baile en el Club Orensano, Vida Gallega 1914

Todos somos jóvenes, en algún momento....

Costumbres y locales a mediados del XX

 

Royalty, lo mas Chic en el 29

No tengo claro si con este articulo y los siguientes le haré un favor a la gente de mi generación y “cercanas”, o al contrario conseguiré un enfado monumental. Me arriesgare.

  Este año la Navidad tendrá que ser “extraña” y creo que lo mejor será que nos concienciemos y sigamos las normas que nos dicta la cabeza,   al salir a la calle sobre todo mucho SENTIDIÑO y por mucho que incomode: no besos, no abrazos.  Lo que no nos puede robar este virus, es nuestros recuerdos,  y eso es lo que pretendo con estos artículos que rematan este año y comienzan el próximo: despertar buenos recuerdos a muchos ourensanos.

       Sin entrar en discusiones, considero que se puede afirmar que no existe ninguna época mejor que otras en cuestión de ocio y diversión, TODAS han sido diferentes, además de que en muchos casos se han solapado costumbres. Dejemos para otro día las fechas anteriores a los años 20, ya que los jóvenes de ese periodo no me leen, (los entiendo y disculpo) y vamos directamente al desenfreno de los 20, 30... ¡Bueno, desenfreno¡¡¡ quizás sea un poco exagerado...  yo lo pienso, y me quito el sombrero ante nuestro antepasados, ¿Cómo harían para ligar??.

A finales de los 20 comenzó a operar, al principio tímidamente, pero terminó siendo un referente para la juventud, en 1929 la banda de música de Celanova encandilaba a los ourensanos, en enero del 32 un incendio lo destruía cambio el nombre por “Parque Gallego”, pero años después lo recupero . El anuncio corresponde al año 1940.

   Las fiestas era lo más esperado, tanto las de la ciudad, como las de los alrededores, Oira, Velle, Moreiras, Bentraces, San Benito... alguno de mis informantes aun se emociona al recordar aquellos bailes, aun a sabiendas de que lo normal era tener que ir andando, y volver....  

    Los privilegiados tenían acceso a las Sociedades, que organizaban fiestas con cualquier excusa, Liceo, Orfeón, Recreativa, Orensano ya os he hablado de ellos, en otras ocasiones; con el tiempo en los barrios fueron apareciendo otras. Troya, Albor, etc.  pero no daban abasto.  Y tenían el problema añadido de que los jóvenes preferían no encontrarse con sus padres en según qué circunstancias, y por qué no admitirlo, en ocasiones eran los padres los que preferían no tener cerca a sus hijos.

 Nació en esos años, lo que se llamó, Parques, eran poco más que terrenos diáfanos, con un cierre en precario, que algunos “sabían” traspasar para ahorrarse la entrada, un barracón a modo de bar y ..... YA; como es lógico su actividad estaba muy condicionada por el tiempo, pero se les daba utilidad: combates de boxeo, concursos de orfeones, básquet;  siempre había música de organillo, y el plato fuerte eran las bandas, Celanova, Moreiras, Alongos...

El más recordado es sin duda el del empresario Justiniano Bouzo conocido en la ciudad por su “Garage” donde distribuía los Hudson, Citroën etc. , para ello aprovecho un terreno que tenia al lado mismo del Campo Loña, (aprox. enfrente, del Antiguo Hospital Modelo, hoy Universidad), y esa cercanía era lo que le facilitaba el éxito, futbol y baile tan cerca eran garantía de diversión. De hecho cuando el Loña ceso en su actividad futbolera, Justiniano alcanzo un acuerdo con la Sociedad Eléctrica para que dos autobuses hicieran el servicio Couto-Parque Bouzo, al terminar los partidos, (poco después y viendo que era muy demandado, también se abrió otra línea desde la alameda).


   A partir de los 30 los intentos de dar opciones a “cubierto” se sucedieron sin parar, Ourense ya sabemos que tiene un tiempo muy “inestable”. Las primeras por mis datos, fueron: El Royalty, la Bilbaína, el Ku Klus Klan (desafortunado nombre y poca duración),  el Dancing Club, (este último sin local propio, alquilaba los domingos el teatro principal para organizar bailes), el Arenal, La Coruñesa, y no me olvido del Mirto de Oro, aquel club que para dar distracción a las chicas de servicio se abrió en San Cosme y Damián (casa de los Pazos), probablemente haya sido el primero.  A pesar de la intención, tampoco eran válidos para el público en general, la economía estaba de aquella manera,... y lo peor:, aunque con el tiempo se fue haciendo más permisiva la sociedad; las únicas mujeres que entraban  en esos cafés cantantes, eran las artistas, y con gran riesgo para su reputación.  Con ese panorama,  fueron las autoridades quienes cumpliendo su deber buscaron una solución, o casi.... 
No he conseguido confirmación, pero me aseguran que también existieron unos locales de diversión en calles como Villar, Baño, Pizarro, Luna y años ha, Arcedianos, que a lo mejor por eso se llamaba La Gloria??. Pero parece ser que solo los frecuentaban los forasteros, los hombres de la ciudad no los conocían....

   "Pensaron  nuestros dirigentes”, que en las fiestas de la ciudad, todo se disfrutaba; la batalla de flores, la suelta de globos, incluso la feria de ganado,  pero las verbenas del Posío, resultaban apoteósicas, (a pesar de que con frecuencia terminaban a tortas, pero ese es otro tema), el caso es que se decidio: organizar verbenas los domingos en el Posío, la verdad es que ya se hacía desde tiempo atrás, los domingos por la mañana eran momento de misa y música. Era  la banda municipal o la banda  del Regimiento la encargada, pero en ocasiones se echaba mano de grupos de gaiteiros que también le daban gracia al sarao.

    Eso, suavizo el problema en los veranos pero no era solución.  Durante esos años los parques capearon el temporal como pudieron, y no solo se mantuvieron, si no que aumento la oferta, al Bouzo le siguió, el  Casablanca (final de Marcelo Macías), Bartolo (Calle Antonio Puga),  Cabañas (Couto),  Buenos Aires, etc.

Y como siempre me quedo sin espacio, la historia se resiste al resumen.

Continuara.......

Feliz Navidad