jueves, 25 de junio de 2026

1945, los vinos bajaban....

¡No me refiero al precio!!!.     

En las calles de los vinos ourensanas hay un detalle que a muchos les llama la atención, pero cuya respuesta pocos conocen: las entradas de algunos portales y locales están a una altura que parece no tener lógica. En la mayoría de los casos, se hizo necesario instalar unos escalones que delatan a la perfección que no siempre estuvieron ahí.

Las laderas del monte Alegre tienen zonas con mayor o menor pendiente. Una de las más pronunciadas era la que descendía desde el convento de San Francisco (hoy Archivo Histórico Provincial). Para paliar esta inclinación, se planificaron diferentes bancales que, en su mayoría, se ajustaron bien a las necesidades de la época: calles como Paz, Lepanto, Os Fornos, Pizarro o Luna en la parte alta, y Fleming, Progreso o el Paseo en la zona más cercana al río Barbaña, que es el que marca el nivel.
Sin embargo, aunque el diseño general fue acertado, en un punto concreto el desnivel y la estrechez de las calles generaron un gran problema. Los carros tenían serias dificultades para subir y descender no era más fácil. Tras probar varias soluciones —como construir escaleras que, evidentemente, no servían para los carruajes—, se optó por una medida drástica para los propietarios: modificar el nivel del suelo. fue en 1945.
En el lugar de la fotografía podéis imaginaros cómo era el entorno. La calle del Pájaro (rúa do Paxaro) bajaba desde la Pía da Casca (plaza de las Mercedes) y no tenía escalones para llegar a Viriato. Al rebajar la calle prácticamente un metro en ese cruce, se consiguió reducir el fuerte desnivel que había desde ese punto hasta la plaza del Hierro (praza do Ferro).
Si guardáis esta foto en el móvil y os pasáis por la zona, seguro que lo entenderéis al momento. El edificio de la izquierda refleja lo ocurrido a la perfección. En el lado derecho ya se ha disimulado....