viernes, 30 de octubre de 2026

Pudo ser. Ourense "As Burgas"

 

Al fondo se ve la avda. de Portugal, pendiente de urbanizar. La fotografía está hecha desde el puente de la Burga.

Pudo ser. Ourense "As Burgas"

A lo largo de los casi 20 años de historia de Ourense no Tempo, en más de una ocasión me he topado con información sobre proyectos que en su día se pensaron para la ciudad. Algunos podrían tildarse directamente de disparatados, mientras que otros, viéndolos con perspectiva, habrían tenido un valor incalculable para Ourense. Sea como sea, ninguno llegó a buen puerto y hoy la gran mayoría serían, sencillamente, inviables.

Eso sí, lo que podemos hacer es aprovechar las nuevas tecnologías para imaginarnos el «¿y si...?» y ver cómo habría quedado la zona. A lo largo de varios artículos os iré enseñando esas imágenes —ficticias, claro, pero intentando ser lo más fiel posible a los planos originales—. Espero que os guste el viaje en el tiempo. Y oye, si recordáis algún viejo proyecto que se quedó en el tintero, dejádmelo en los comentarios y le damos el mismo tratamiento visual.

Hoy empezaré por dos de los varios (¡tengo localizados hasta cinco!) proyectos que tuvieron As Burgas como protagonistas

La fábrica de aguas Minerales

Es evidente que el potencial termal de nuestra provincia es algo que solo ahora estamos empezando a valorar como merece. Día y noche, las fuentes de La Burga evacuan miles de litros de ese preciado bien de primera necesidad... ¡y encima a una temperatura …! Ya he tocado este tema en otras ocasiones, pero al no existir pruebas gráficas, la historia siempre se quedaba un poco desvaída.

Lo he comentado con muchos de vosotros y está claro que no es ningún secreto: el agua de La Burga se aprovecha (o se aprovechó) en la piscina Pedro Escudero del Pabellón, en el colegio de las Josefinas y, si nadie me corrige, en los edificios que están justo enfrente, en la calle Progreso. Las antiguas casas de baños de la zona, como La Moderna o los Baños do Outeiro (de los que aún se conservan restos aunque un polémico derribo lo ha dejado prácticamente desaparecido). El antiguo matadero, situado donde se planteaba el proyecto que hoy os enseño, también exprimía ese caudal de agua caliente. Incluso cuando los Pérez Bobo proyectaron su fábrica de curtidos donde hoy se levanta el colegio de las Josefinas, buscaban sacar partido a estas caldeadas aguas. Y, por supuesto, los lavaderos públicos de la plaza fueron otra clara muestra de este uso.

A todos estos métodos de aprovechamiento, en diciembre de 1922 se sumó el proyecto del ingeniero y empresario Otto Krebs, quien planteaba canalizar esa agua y dar servicio a los edificios de la ciudad... Finalmente, esa idea evolucionó hacia el proyecto que hoy intento mostraros con una «imagen»: la creación de una empresa embotelladora que utilizara esa agua para enviarla envasada al ejército que combatía en tierras africanas.

En aquellos años, una botella de agua mineral natural tenía un coste superior al de una botella de buen vino, lo que hacía aún más difícil de entender que no se aprovechara semejante tesoro. No he conseguido averiguar por qué no siguió adelante ese proyecto, pero sin duda a raíz de él fue el aprovechamiento en varios edificios de la zona, aunque me atrevería a decir que se surten de vetas diferentes a las principales de la Burga.

Como veis en la fotografía la fabrica se ubicaría al lado de la casa de baños La moderan, coincidentemente donde se intento construir el hotel termal de las Burgas.

La Piscina de san Lázaro

El Parque de San Lázaro se convertiría en una zona balnearia de gran nivel.

Habría sido algo espectacular y, sin duda, un gran reclamo turístico para la ciudad. Sin embargo, a pesar de haber leído sobre este tema en varias ocasiones, sigo sin saber si todo se redujo a una inocentada o al comentario bienintencionado de alguien que pensó que, si esta agua servía para climatizar la piscina del pabellón, también podría usarse para abrir un balneario en el centro.

De haber sido real, el proyecto no dejaba ningún detalle al azar. Se planteaba canalizar las aguas termales mediante tuberías subterráneas por las calles del Paseo y Santo Domingo. Estas permitirían aumentar la temperatura en los fríos días del invierno ourensano al instalar radiadores en varios puntos del recorrido para caldear el ambiente (desconectándose en verano, aunque no sé hasta qué punto habría sido efectivo...). En el parque se ubicaría el balneario, que seguramente habría sido todo un espectáculo.

Me he atrevido a incorporar dos propuestas al proyecto: la primera, modificar el entorno de la estatua de Asorey para convertirlo también en una fuente; la segunda, intentar recuperar la pieza que le falta a la fuente que muchos llaman «mellada», a pesar de su gran belleza. Como sabéis, esta es una de las fuentes procedentes de Oseira y perdió parte de su estructura en uno de sus traslados.

Así como me consta que el proyecto para el aprovechamiento de las aguas para consumo fue real, tengo mis dudas sobre la veracidad del de la piscina termal de San Lázaro. ¿Qué opináis?