jueves, 5 de noviembre de 2026

La Industrial

Esta semana ha tocado Ephemera, como veis, y mañana mi artículo en La Región también incluirá otro de estos documentos. Será una «hermosa» factura de una empresa ourensana, pero eso será mañana.

Hoy os muestro una de aquellas típicas postales que algunas empresas utilizaban a modo de publicidad, pero que también servían para anotar encargos, hacer cuentas o cualquier otra cosa que se le ocurriera al comerciante en ese momento.

La de hoy pertenece a uno de los negocios de papelería que tuvimos en la ciudad. Aunque su principal actividad era la imprenta y la encuadernación, trabajos que realizaban en el callejón que bajaba pegado a la antigua cárcel de Progreso, la fachada que aparece en la postal es la de la librería que tenían en Progreso, justo al lado de la confitería La Trinidad y de otro negocio con mucho sabor. ¿Os acordáis de las delicatessen de Santorum?

Pues entre esos dos locales estaba La Industrial...

Actualmente, el edificio continúa inalterado desde que cerró el negocio. Basta fijarse en los huecos de la fachada para comprobar que siguen siendo los mismos. Pero tal vez alguien debería buscarle un poco de rentabilidad a ese excelente solar, situado en una ubicación más que privilegiada...


 

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Mas ephemera. La suscripción a La Zarpa....

Ayer os mostraba una receta medica que forma parte de mi coleccion de ephemera y hoy os enseño otra de las joyas que tengo en mi colección. 
Todos sabeis que era el diario La Zarpa, aquel que o abade de Beiro: Basilio Alvarez fundo y dirigio en 1921. Era un periodico declarado como agrarista, y esa fue su tendencia desde el inicio hasta que en el 36 por razones obvias desaparecio.  
Hoy gracias a que no todoel mundoi tira a la basura los viejos papeles, podemos ver un recibo de la suscripcion mensual. Seguramente los lectores habituales lo hacian de manera anual, pero en noviembre del 35 es posible que en prevision   de los acontecimientos ya se fuera pagando mes a mes????....

Como siempre os digo, la Ephemera carece de valor economico, pero el historico y cultural en la mayoria de casos es incalculable. Cuando encontreis por casa papeles u objetos de este tipo, acordaros de mi mail Ourensenotempo@hotmail.com . Ni siquiera es necesario que me deis el original, con una foto me llega....


 

martes, 3 de noviembre de 2026

La receta del un medico del siglo pasado...

Doctor Ramón Quesada Borrajo.
Fotografia recuperada con I.A. de la revista Vida Gallega 1916

Hoy en día, la atención médica recibe con frecuencia numerosas quejas, principalmente por los retrasos que existen en la asistencia. Y es indudable que para un enfermo el tiempo es algo fundamental, incluso vital: en ocasiones un retraso en determinado diagnóstico puede resultar fatal.

Sin duda debemos continuar pidiendo que mejore la asistencia, las técnicas, los medicamentos y todo lo relacionado con la salud. Pero quizás también convenga no olvidar que nada de esto ha surgido de la noche a la mañana. Han sido necesarios muchos años de avances en los que infinidad de profesionales han contribuido a mejorar el sistema día a día. Si hoy —ya no digo mi bisabuelo, sino mi propio padre— pudiera contarnos cómo era la asistencia médica de su infancia, nos sorprenderíamos enormemente.

Hace unos días, un buen amigo me regaló unos viejos papeles que cayeron en sus manos, y entre ellos venía esta receta que hoy comparto con vosotros. Ya sabéis que considero que la mayoría de estos documentos y objetos carecen de valor económico, pero poseen un valor histórico incalculable.

Creo que la lectura de la receta no entraña demasiada complicación (podría enseñaros alguna actual que... pero bueno, por si acaso), os diré que en ella se prescribía: flor de tilo, tintura etérea de digital, extracto de canela, bromuro potásico y jarabe de codeína. Un doctor amigo me confirma a vuela pluma que muy probablemente el paciente padecía una bronquitis, aunque también se aprecia algún compromiso cardíaco. Los expertos en la materia nos lo confirmarán; yo me limito a mostrar el documento.

Además de lucir el sello y la firma del doctor Quesada, si os fijáis veréis que fue dispensada en la farmacia Fábrega: el paciente salió de la consulta y, a solo unos pocos metros, encargó su preparado.

No os voy a hablar hoy  del doctor Ramón Quesada Borrajo, ya que el amigo David Simón se ha encargado de recuperar su currículum en varias ocasiones. Únicamente, para que os situéis, recordar que fue el primer presidente del Colegio Médico-Farmacéutico, entre otros muchos cargos de relevancia.

lunes, 2 de noviembre de 2026

La primera residencia sanitaria.


 Pocos recuerdan que este edificio fue la primera residencia sanitaria de la ciudad. Evidentemente, no se puede comparar con sus sucesores, ni por capacidad ni por comodidad, pero en aquellos momentos eran muchos los que descubrían que la asistencia sanitaria adquiría otra dimensión.

Se inauguró en octubre del 47 en la «Casa de Campos» y, como rezaban los carteles de la fachada, dependía del Instituto Nacional de Previsión. Realmente, no eran más de cuatro plantas del edificio, en las que había 40 camas. En la primera planta se realizaban las consultas; en la segunda estaban las salas de cirugía y hospitalización de hombres, y la tercera acogía las habitaciones de mujeres. (No he podido confirmarlo, pero es probable que el cuarto piso lo utilizaran las monjas que daban asistencia a los enfermos y que, al mismo tiempo, se usara de almacén).

En aquellos años, en los que la gente estaba acostumbrada a tener que sacudirse el bolsillo para recibir asistencia, el hecho de contar de manera gratuita con la atención de profesionales del nivel de los doctores Peña Rey, Borrajo o Vázquez de Parga suponía un avance espectacular.

Lo sencillo sería decir que a este centro lo sustituyó en mayo del 69 la residencia Nuestra Señora del Cristal, pero son muchos los pasos intermedios que habría que citar. No me refiero solamente al recordado «18 de Julio» (calle Celso Emilio Ferreiro, esquina con Valle-Inclán), sino también a los varios hospitales privados que hubo en Ourense: Peña Rey (Parque de San Lázaro), Julio García (calle Habana) y «El Carmen», con los doctores Sueiro y Morante (primero en las calles Progreso y García Mosquera, y después en la calle Habana). Sin olvidar nombres como Pol Piñeiro, Ascarza, Guitián o Cabaleiro. Y desde luego no me olvido de los centros que la Diputación desarrolló con la intención de cubrir las necesidades de beneficencia: Las Mercedes, Las Lagunas, etc.

Evidentemente, debería profundizar en el tema y corregir algún error que seguramente he cometido, pero eso será otro día...

sábado, 31 de octubre de 2026

Recordando La Bilbaina




Los recuerdos que tengo de este cafe cantante son unicamente por lo que me contaron mis mayores, yo era demasiado pequeño para disfrutar de sus espectaculos. 

Una de los cosas que me contaron es que todas las artistas eran recibidas por el publico con gran cariño, aunque despues en la sala habia de todo, cierto es que aunque se llamaba Café La Bilbaina, se servian bebidas espirituosas y ya se sabe no todo el mundo sabe controlar sus efectos...

viernes, 30 de octubre de 2026

Pudo ser. Ourense "As Burgas"

 

Al fondo se ve la avda. de Portugal, pendiente de urbanizar. La fotografía está hecha desde el puente de la Burga.

Pudo ser. Ourense "As Burgas"

A lo largo de los casi 20 años de historia de Ourense no Tempo, en más de una ocasión me he topado con información sobre proyectos que en su día se pensaron para la ciudad. Algunos podrían tildarse directamente de disparatados, mientras que otros, viéndolos con perspectiva, habrían tenido un valor incalculable para Ourense. Sea como sea, ninguno llegó a buen puerto y hoy la gran mayoría serían, sencillamente, inviables.

Eso sí, lo que podemos hacer es aprovechar las nuevas tecnologías para imaginarnos el «¿y si...?» y ver cómo habría quedado la zona. A lo largo de varios artículos os iré enseñando esas imágenes —ficticias, claro, pero intentando ser lo más fiel posible a los planos originales—. Espero que os guste el viaje en el tiempo. Y oye, si recordáis algún viejo proyecto que se quedó en el tintero, dejádmelo en los comentarios y le damos el mismo tratamiento visual.

Hoy empezaré por dos de los varios (¡tengo localizados hasta cinco!) proyectos que tuvieron As Burgas como protagonistas

La fábrica de aguas Minerales

Es evidente que el potencial termal de nuestra provincia es algo que solo ahora estamos empezando a valorar como merece. Día y noche, las fuentes de La Burga evacuan miles de litros de ese preciado bien de primera necesidad... ¡y encima a una temperatura …! Ya he tocado este tema en otras ocasiones, pero al no existir pruebas gráficas, la historia siempre se quedaba un poco desvaída.

Lo he comentado con muchos de vosotros y está claro que no es ningún secreto: el agua de La Burga se aprovecha (o se aprovechó) en la piscina Pedro Escudero del Pabellón, en el colegio de las Josefinas y, si nadie me corrige, en los edificios que están justo enfrente, en la calle Progreso. Las antiguas casas de baños de la zona, como La Moderna o los Baños do Outeiro (de los que aún se conservan restos aunque un polémico derribo lo ha dejado prácticamente desaparecido). El antiguo matadero, situado donde se planteaba el proyecto que hoy os enseño, también exprimía ese caudal de agua caliente. Incluso cuando los Pérez Bobo proyectaron su fábrica de curtidos donde hoy se levanta el colegio de las Josefinas, buscaban sacar partido a estas caldeadas aguas. Y, por supuesto, los lavaderos públicos de la plaza fueron otra clara muestra de este uso.

A todos estos métodos de aprovechamiento, en diciembre de 1922 se sumó el proyecto del ingeniero y empresario Otto Krebs, quien planteaba canalizar esa agua y dar servicio a los edificios de la ciudad... Finalmente, esa idea evolucionó hacia el proyecto que hoy intento mostraros con una «imagen»: la creación de una empresa embotelladora que utilizara esa agua para enviarla envasada al ejército que combatía en tierras africanas.

En aquellos años, una botella de agua mineral natural tenía un coste superior al de una botella de buen vino, lo que hacía aún más difícil de entender que no se aprovechara semejante tesoro. No he conseguido averiguar por qué no siguió adelante ese proyecto, pero sin duda a raíz de él fue el aprovechamiento en varios edificios de la zona, aunque me atrevería a decir que se surten de vetas diferentes a las principales de la Burga.

Como veis en la fotografía la fabrica se ubicaría al lado de la casa de baños La moderan, coincidentemente donde se intento construir el hotel termal de las Burgas.

La Piscina de san Lázaro

El Parque de San Lázaro se convertiría en una zona balnearia de gran nivel.

Habría sido algo espectacular y, sin duda, un gran reclamo turístico para la ciudad. Sin embargo, a pesar de haber leído sobre este tema en varias ocasiones, sigo sin saber si todo se redujo a una inocentada o al comentario bienintencionado de alguien que pensó que, si esta agua servía para climatizar la piscina del pabellón, también podría usarse para abrir un balneario en el centro.

De haber sido real, el proyecto no dejaba ningún detalle al azar. Se planteaba canalizar las aguas termales mediante tuberías subterráneas por las calles del Paseo y Santo Domingo. Estas permitirían aumentar la temperatura en los fríos días del invierno ourensano al instalar radiadores en varios puntos del recorrido para caldear el ambiente (desconectándose en verano, aunque no sé hasta qué punto habría sido efectivo...). En el parque se ubicaría el balneario, que seguramente habría sido todo un espectáculo.

Me he atrevido a incorporar dos propuestas al proyecto: la primera, modificar el entorno de la estatua de Asorey para convertirlo también en una fuente; la segunda, intentar recuperar la pieza que le falta a la fuente que muchos llaman «mellada», a pesar de su gran belleza. Como sabéis, esta es una de las fuentes procedentes de Oseira y perdió parte de su estructura en uno de sus traslados.

Así como me consta que el proyecto para el aprovechamiento de las aguas para consumo fue real, tengo mis dudas sobre la veracidad del de la piscina termal de San Lázaro. ¿Qué opináis?


jueves, 29 de octubre de 2026

Aquellos locos del futbol 1925

 

El futbol, levanta pasiones, o eso dicen, en mi caso, os aseguro que no, salvo querer que gane la seleccion espñolaque ultiamamente me da bastantes satisfaciones, y los equipos ourensnaos que no me dan tantas, el resto no me preocupa en exceso.
Sin mebargo me gusta encontrarme estas viejas imagenes de las que pocoa poco tengo ya una muy buena colección.  Hoy gracias a la I.A. puedo mostraros con cierta calidad otras dos. 
corria el año 1925 y el diario Pueblo Gallego dedicaba un articulo a los deportes en la ciudad.  
Aqui os dejo un pequeño resumen, y las fotografias recuperadas.


LOS DEPORTES EN ORENSE

Si de fútbol orensano nos proponemos tratar no podemos eximirnos de detallar aun de forma superficial las diversas sociedades que en esta población existen, teniendo como ideal la práctica del viril deporte.

EL ORENSE F. C.

Por razón de categoría, enunciaremos primero al Orense F. C., equipo de admirable conjunto que posee un historial bastante brillante. Entre sus jugadores—sin ánimo de ofender a nadie y con el propósito de no establecer diferencias—debemos mencionar a Gómez, el inconmensurable casilla que tantas veces libró a su equipo de serias derrotas, Pinilla, Sampayo...

La característica de juego de este once es el de combinación a pases largos.

EL GALICIA F. C.

El campeón de equipos no federados de esta ciudad, posee un conjunto tan lucido que conquista las simpatías del público que le admira. Es su juego de precisión y elegancia, característico por sus pases cortos; pero tienen un pequeño defecto que deben corregir a todo trance. Es este el que al llegar sus delanteros a la puerta contraria con una facilidad asombrosa les falta la serenidad y decisión indispensables para introducir el pelotón en la red.

INVENCIBLE F. C.

Lo que el anterior tiene de elegancia y precisión lo posee el equipo blanquinegro de ímpetu y movilidad.

Es así que su juego es más práctico aunque no de tanta vistosidad. Tiene por ello un historial muy lucido que deja bien poco que desear. (A pesar de tratarse de un club que no se recuerda en exceso, sabemos que disponia de local social en la Calle de la Libertad y una infraestructura que a otros les gustaria. Tal vez por tener tan altas expectativas no consiguio permanecer mucho tiempo en activo...)

COMERCIAL F. C.

Entre la categoría de infantiles está clasificado este team que ostenta el título de campeón entre los de su clase.

No queremos a propio intento ocuparnos más... tiempo de este once, ya que algunos de sus noveles equipiers podrían engreírse por ello y colocar su juego en quimeras regiones.

NUMANCIA F. C.

Sigue en importancia al equipo antes citado, este que evoca con su nombre la independencia del suelo patrio.

Por razones ya citadas no nos detendremos más con él.

LOS EQUIPOS DE LAS VILLAS

Concluida ya la lista de los onces de esta ciudad, que deben figurar en este trabajo, nos parece oportuno tratar escuetamente de los equipos de las villas de la provincia.

No haremos sino citarlos en honor a la norma que nos hemos impuesto:

EN CARBALLINO

El Carballino Sporting Club y el Inventor F. C. El primero está a la altura del Orense actual; el segundo a la de los Clubs no federados.

EN MASIDE

El titular que cuenta en su historial con alguna victoria sobre el Inventor.

EN ALLARIZ

El Arnoya F. C., cuyo juego es comparable con el del Comercial y por último el Poza S. C. en Bando, que el día 22 empató a cero con el Numancia

.

No es precisamente este articulo, una caudalosa fuente de informacion, pero nos permite ver el cuadro que se podia hacer en aquel año 1925

miércoles, 28 de octubre de 2026

Obras en el .....

No creo que os cueste mucho ubicar donde se estaba intentando adecentar un poco el firme de una de nuestras principales vias de acceso a la ciudad. Hay un bar con la pista ......

Fue en el año 1972, para mi aun cercano.....  El ayuntamiento buscaba mejorar los servicios de alcantarillado de la ciudad y de paso mejoraba las aceras, aunque tambien es cierto que habia decidido reducirlas de tamaño, esos trabajos dejaron la calle en un estado lamentable, y los vecinos tenian que sufrir un autentico infierno, ya que las lluvias del invierno formaban unos barrizales, intransitables, incluso los coches tenian problemas para circular. 

La via poco despues paso a formar parte el plan de accesos a Galicia, pero en aquel momento era la Jefatura de Carreteras la que se encargo del arreglo. De todas maneras no seria una reparacion definitiva, ya que segun decian en la prensa : 

La reparación se efectúa a base de levantar el barro y sustituirlo por tierras de jabre que, debidamente apisonadas ofrecen una mejora notable que los usuarios de la calle no hacen más que reconocer. (Fotos Reza)."

De que calle hablamos???? 

 

martes, 27 de octubre de 2026

Cuantos cacharros....

Continuo gratamente sorprendido al ver la aficion que entre los ourensanos hay por estos bellos "cacharros", cuando comenze con este grupo de facebook mi intencion era aprender un poco sobre estos vehiculos, pero a dia de hoy viendo que ya hemos podido recuperar documentos graficos de mas de 4000 vehiculos anteriores a los años 70 y que de los primeros, los que no tenian letra en la matricula, vamos ya por los 750, te da una idea del cariño que le tenemos a estas joyas.

Os animo a seguir buscando entre vuestras fotografias familiares que seguramente el coche del abuelo aparezca en alguna de ellas, o cuando os hicieron la fotografia con la palma en semana santa, seguro que habia algun coche aparcado por la zona.

lunes, 26 de octubre de 2026

Las escaleras de Santa Maria

Recreacion hecha con IA de las rejas que tenian las escaleras de Santa Maria Nai a mediados del XVIII

 Uno de los mejores libros de historia de nuestro Ourense es un folleto firmado por don Ramón y titulado Estampas D'Ourense a Medeados do Seculo XVIII. Durante su lectura se me ocurren muchas ideas para utilizar esos datos en Ourense no Tempo, pero a los dos minutos las descarto. Al igual que me pasa con la mayoría de mis proyectos, requerirían un tiempo del que no dispongo y acabaría enfadándome conmigo mismo. Esperemos que surja algún "tolo" que se anime a hacerlo.

Yo, de momento, y aprovechando el uso y abuso que estoy haciendo de la IA, os muestro uno de los detalles que nos contaba mi admirado don Ramón: las escaleras de Santa María Madre con sus rejas protectoras. Esta es la cita tal y como él la escribió:

«A paisanaxe viña ás feiras (ó 7) i-ós mercados dos xoves, ás festas, acugulándose arredor das capelas de S. Lázaro, do Posío, dos Remedios, botando os demos na catedral o día do Sto. Cristo, asistindo ás cerimonias de Semana Santa. Entón non se podían sentar nas escaleiras de Sta. María porque tiñan verxas.»

viernes, 23 de octubre de 2026

Pedro Ferrer

 

Vista General desde Montealegre. ¿Postal de Ferrer????

El Ourense de Pedro Ferrer

De entre los grandes pioneros de la fotografía en Galicia, pocos son, o ninguno, los que no han realizado algún trabajo en nuestra provincia. Hoy voy a recordaros la obra de un coruñés polifacético que nos ha dejado imágenes interesantísimas... ¿O acaso no fue él?

Nacido en A Coruña en 1870, hijo de Francisco Ferrer —un comerciante catalán que había instalado su negocio de papelería en Galicia—, Pedro se vio rodeado desde pequeño de papel, prensas y máquinas fotográficas. Aquel entorno constituía el escenario perfecto para comprender que se vivían momentos de grandes avances tecnológicos y que en la innovación residía el éxito. La litografía, el fotograbado, la imprenta y la fotografía fueron sus principales ocupaciones, e incluso llegó a ser un pionero de la discografía gallega. Sin embargo, hoy me limitaré a citar sus trabajos conocidos en nuestra Auria.

Tendríamos que remontarnos a comienzos del siglo XX, aproximadamente entre 1903 y 1908, época a la que pertenecen la mayoría de las fotografías que nos ha legado de Ourense y su provincia. Las más conocidas son las que seleccionó para su célebre Portfolio Galicia, que vio la luz en 1904. Un año antes, Ferrer había recibido el encargo de realizar una revista con motivo de las fiestas del Corpus. Con la ayuda de auténticas figuras del Ourense y de la Galicia literaria, nos legó la revista Auria Bella. En sus páginas, y junto al maestro José Pacheco, nos dejó una larga serie de retratos de personajes y negocios de aquel Ourense: la clínica del patriarca de la saga García del Villar, la fachada de la Relojería Suiza de Otto Bodmer, el interior del Café La Unión y unas cuantas joyas más.

Al mismo tiempo, y como era costumbre en aquellos tiempos, Ferrer decidió publicar algunas postales con imágenes de nuestra ciudad. También recibió el encargo de don Lino García Vázquez, el dueño de la papelería de Verín, de imprimir otras postales con dicha villa como protagonista; años más tarde repetiría la experiencia, aunque centrándose en los balnearios de la zona. Entre las estampas de la capital descubrimos una calle del Progreso aún sin asfaltar y con edificios de únicamente dos alturas, o una plaza del Rastro al pie de la iglesia de la Trinidad en la que todavía no se había instalado el portalón del Hospital de San Roque.

Calle Progreso a comienzos del S.XX

De entre esas fotografías atribuidas en principio a Ferrer, llama poderosamente la atención la vista de Ourense tomada desde Montealegre -que preside este articulo-, sobre todo cuando lo habitual en la época era buscar la perspectiva de la rampa de Sas en Rabo de Galo. Gracias a ella podemos contemplar la trasera de la iglesia de los Franciscanos en su ubicación original, mostrando un Campo de Aragón totalmente vacío de edificaciones. Al fondo se divisa sin obstáculos el inmueble que hoy es edificio de la Subdelegación de Defensa y que albergaria el Colegio de los Hermanos Maristas, detrás del cual se empezaba a desarrollar la calle Progreso. Por último, si aguzáis la vista, podréis ver la chimenea de Conde Valvís que campaba en su fábrica de electricidad al lado del puente. En total, conozco alrededor de sesenta fotografías de Pedro Ferrer con temática ourensana, pero seguramente se puedan encontrar algunas más.

Al evocar hoy al maestro Ferrer, me gustaría recordar uno de los mayores dilemas con los que nos encontramos quienes disfrutamos investigando estas imágenes del ayer. En aquellos años, el hecho de que una toma llevara el sello de un tipógrafo o de un fotógrafo concreto no permitía, desgraciadamente, tener la completa seguridad de su autoría material. En ocasiones, la buena relación entre los profesionales de la fotografía facilitaba que se compartieran trabajos, y no se consideraba prioritario quién firmaba la obra.


Postal de Ferrer y cromo de las Bellezas de Galicia.

En el blog tenemos unos cuantos ejemplos de este «problema», y Pedro Ferrer es uno de los que más dudas provoca. El Portfolio Galicia es una buena muestra de ello. Otro ejemplo es el álbum Bellezas de Galicia, en el que Ferrer colabora junto con José Pacheco y otros fotógrafos; en su apartado dedicado a Orense, presenta fotos que se suponían de Pacheco y que, sin embargo, fueron publicadas como tarjetas postales bajo la firma de Ferrer. De este modo, la historia oficial de la fotografía se topa con un estimulante dilema historiográfico: la frontera entre el fotógrafo que captura la realidad con su cámara y el editor que la difunde masivamente bajo su sello comercial.

De momento, si queréis ampliar datos, se editó en 2005 un estupendo trabajo sobre Pedro Ferrer, aunque eso sí, centrado lógicamente en su legado coruñés. Fue obra de Carlos Díaz Martínez y lo publicó la editorial Xerais bajo el título A Coruña de Pedro Ferrer.



jueves, 22 de octubre de 2026

Otro coche de punto

 

Seguramente has oído hablar de ellos a los abuelos en alguna reunión familiar: los icónicos coches de «punto». Aunque el nombre nos suene a otra época, si lo pensamos bien, no eran más que los verdaderos antecesores de los taxis de toda la vida. El concepto era el mismo que el de los taxis con paradas fijas.

La clave de su nombre estaba, precisamente, en ese «punto» fijo: una parada que decidia el propietario y solicitaba su uso al ayuntamiento, normalmente ese punto era la casa del chofer o mejor aun un sitio publico muy frecuentada, alli esperaba tranquilamente la llegada de los pasajeros. A diferencia de lo que vemos hoy en las grandes ciudades, donde los taxis circulan de un lado a otro a la caza del cliente despistado, los coches de punto guardaban su sitio. Desde allí salían para llevar al viajero a su destino o, como era muy habitual entonces, para dar un agradable paseo. Esta costumbre fue decayendo con el tiempo, dejando ese disfrute más bien como un recuerdo nostálgico —¡seguro que a todos nos vienen a la cabeza las famosas calesas de Sevilla!—.

Pero el servicio no se quedaba solo en trasladar personas. Muchas veces ni siquiera había viajero a bordo: los chóferes asumían la tarea de hacer recados e ir a buscar encargos por la ciudad.

¿Y cuánto costaba este servicio? Para hacerse una idea de lo mucho que han cambiado las cosas, un anuncio del año 1926 marcaba la tarifa en unos ajustados 0,60 céntimos por kilómetro. Toda una curiosidad de nuestra historia urbana que nos demuestra que, la necesidad de movernos de un lado a otro sigue siendo exactamente la misma.