miércoles, 17 de enero de 2024

Mas de barros y lodos

 Calle ervedelo y Plaza Sorolla en 1970

Como os prometía ayer, este comienzo de temporada del blog, viene algo "embarrado".

Lamentable era ver el estado de nuestras calles, pero nos cabe el consuelo de que fue en esos años, en los que comenzó a cambiar la situación, en unos casos, fueron las autoridades con los presupuestos, en otros, los propios vecinos tuvieron que colaborar con aportación de sus bolsillos, y en otros muchos fueron los constructores los que colaboraron, sea como fuera poco apoco la situación se fue normalizando. 

Hoy le toca a mi barrio de adopción, El Couto, los que me conocéis, pensareis que fue intencionada la fotografía, pero os aseguro que es fruto de la casualidad, en aquel año 1970, nadie podía imaginar que esa esquina de la calle Ervedelo iba a estar ligada a mi para siempre..

Lo que agradezco es que el estado actual sea infinitamente mejor, aunque si repaso estos mas de treinta años, recuerdo alguna época en que así o peor. Aquellos casi 15 meses que se levanto Ervedelo para sustituir cañerías, gas, etc etc.   Lo daremos por bien empleado, ya que ahora mas o menos todo esta mejor..

Año 1963 fotografía de Ervedelo desde aprox. la Rúa Zurbarán

Se quejaban de aquellas los vecinos de que la calle Ervedelo, siendo la principal del barrio, y estando muy transitada por peatones, no dispusiera de mas de siete u ocho bombillas para iluminar las noches, las quejas sobre el asfalto no eran hacia el ayuntamiento, que no tenia potestad, ya que no era calle si no carretera. De hecho en aquel año 63 estaban contentos los vecinos porque se habían hecho las nuevas aceras, y según comentaban "bien".

 Caso aparte era el entorno el estadio, ahí, ni aceras ni viales, pero ciertamente es que había que solidarizarse con los futbolistas, en aquellos tiempos el estadio era un autentico patatal, y jugar allí partidos de futbol los días de lluvia era solo apto para Titanes...
  Con cierta sorna o mas bien con inteligencia, aficionados residentes en la zona, se acercaban al estadio provistos de zuecos y se comentaba que alguno estaba preparando zancos.  Nadie los vio, lo que si se sabe es que se propuso dar el nombre de esta via que rodea al estadio al concejal que se encargara de echar una capa de sabrego que permitiera el drenaje de la calle.  Si no me equivoco esa zona de la fotografía esta sin nombre....
La calle Tras estadio.



 

martes, 16 de enero de 2024

Aniversario, 16 de enero de 1970.

La Región 16 de enero de 1970

Hace 53 años se publicaba esta fotografía en el diario la Región. Mostraba una calle del populoso Canedo, tal y como estaba, no hay ni montajes ni retoques. era la calle Quintian...

 Al encontrar esta imagen, me puse a pensar en mi infancia y recordaba que a finales de los 60 cuando comenzaba a conocer la ciudad por mi cuenta, aún era fácil encontrarse con zonas de este estilo, sin asfaltar e incluso sin aceras, con lo cual el transito se hacía, complicado. De hecho recuerdo la alameda, en invierno con zonas totalmente prohibitivas, lo mismo que el parque infantil, y no creo equivocarme si os digo que corrían ya mediados los setenta.

 Con esa idea me puse a buscar imágenes de las calles de esos años y me encontré con un filón.  el diario La Región a través del objetivo de Enrique Reza, dedicó su esfuerzo a denunciar el estado de muchas de nuestras calles, dejándonos imágenes que en estos días os mostrare.  Al menos fueron dos las secciones que con mayor o menor duración estuvieron en el diario, una era Crónica orensana, (años 62-63) en la que con frecuencia el espacio lo ocupaban estas imágenes, y otra fue el Orense que no nos gusta (años 70).

Al margen de posibles críticas a los políticos de turno, que seguramente se escudaran en la falta de presupuesto para no poder dar solución. Lo que me gustaría resaltar es las dificultades que nuestros mayores tenían en el día a día, imaginad a una de esas muchas abuelas que hoy se desplazan con la ayuda de bastones o muletas, por no hablar de los andadores, a través de una calle en esas condiciones. 
 La calle Quintan es la que motivó mi búsqueda, y no solo porque tal día como hoy de hace 53 saliera esta imagen, si no porque ya en el 66 se había denunciado el tema. Sin demasiado éxito.

Calle Quintian, foto denuncia del año 1966.

Lo mas doloroso del tema, fue que un mes después Enrique Reza volvió a pasar por allí, y sacó esta otra fotografía, que como veis vehículos a parte, parece la misma. No quiero dudar de la intención de arreglar el problema, incluso en esta ocasión nos cuenta el periodista que al problema de las lluvias se había unido la rotura de una cañería pública. Pero… 

Foto de 17 de febrero de 1970 Enrique Reza

También hay que decir, que en aquellos años setenta, fueron muchas las aperturas de nuevos viales, y el aumento de construcción privada; las autoridades con frecuencia se veían desbordadas por las necesidades, y tenían que priorizar… 


El caso es que los vecinos de la zona, no tenían mas remedio que salir a diario y tenían que usar el ingenio para no terminar enzoufados en el barrizal. Esta señora de la fotografía la pilló Reza, cargada de cartones, que iba tirando delante de ella, en el suelo para poder pisar sin que las zapatillas se pusieran perdidas, un poco ayudarían los cartones pero solución desde luego no eran.
Para terminar por hoy, os pongo otra imagen que para sorpresa vuestra y desesperación de los vecinos de la calle, se publicaba en las mismas fechas pero del año 1971…. Increíble!!!!!.
Fotografía del año 1971

Por cierto alguien podría intentar mandarme una foto actual de este mismo lugar, creo conocer la calle, pero no me ubico en ella, incluso pienso si será una de las transversales….


lunes, 15 de enero de 2024

Publicidad de finales del XIX


Imprescindible la digitalización de vieja prensa. Gracias a ello, los que consideramos interesante recuperar la pequeña historia local, conseguimos avanzar. 
 En estos últimos tiempos, se han agregado digitalizaciones a Galiciana, del diario el Miño, y algún año mas de la Región, que yo haya detectado, pero seguramente son mas las incorporaciones.
Por otro lado he contactado con un amigo cubano de la ciudad de Cienfuegos, (otra provincia ourensana. es broma, pero....), que también disfruta leyendo viejos tabloides, y en temas de emigración me esta dando una excelente colaboración. 
  Espero que durante este nuevo año, se amplíen las fuentes de información. Por ahora aquí os dejo unos cuantos anuncios publicitarios que descubren detalles de nuestra Auria. 
Diario El Miño 1899

 La farmacia de Meruendano ya era conocida, pero el anuncio es novedad. 

Mas interesante sobre todo para los estudiosos de nuestra Calle de La Paz como el buen amigo Arturo Vispo, es este otro anuncio que obliga a revisar los negocios que estuvieron en este local de Paz 2, esquina con Juan de Austria. En 1899 era la Sastrería de Alejandro Blanco la que anunciaba su especialidad en ropa Talar. En 1892 era la ubicación de Indalecio Delage, pero anteriormente sabemos que fue Farmacia de Sanchez Toca. Y posteriormente  Joyería de Valentín Cid. para terminar de liarla, se que también ahí estuvo un tiempo uno de los locales de Calzados La Moderna de la empresa zapatera González y Pavón. y eso si nos vamos al pasado lejano porque en el reciente....

El Derecho 1892

Lo peor de todo  esto es que cuando crees que tienes hilada la secuencia de uso de un local, aparece un dato nuevo y te obliga a rectificar, lo normal es que solamente sea un tema de mayor o menor duración del negocio, pero en ocasiones se lia todo mas debido a los continuos cambios de numeración por no hablar de que hubo un tiempo en el que muchos negocios estaban en las viviendas y no en los bajos comerciales.

pero que queréis que os diga, en estos temas, personalmente agradezco, la aparición de estas "novedades"
Anuncio de 1927


viernes, 12 de enero de 2024

El polvorín, primeros datos...

Fiesta popular en el polvorín. foto de la Asociación de vecinos del Polvorín

El Polvorín. primeros datos…

Siempre resulta llamativo hablar de un puente o edificio que cambia de sitio, pero eso en nuestra Auria, cada vez sorprende menos, es por ello que cuando me puse a escribir el articulo de hoy, el protagonismo cada vez que avanzaba en mis lecturas iba cambiando de bando, hasta el punto de que al final creo que os resultara mas instructivo recuperar la historia del barrio del polvorín que la “fuga de su puente”. Y digo fuga con segunda intención, ya que por desgracia esa barriada de la ciudad, sus primeros pasos no los dio con elegancia precisamente, sino que….

El primer dato que puedo aportar es sin fecha, aunque me atrevería a decir que probablemente fuera a comienzos del siglo XIX, y es el de la instalación en terrenos “extramuros” de la ciudad del necesario deposito de pólvora y munición que sustituyera al anterior situado en las cercanías del puente mayor.

 En esa época el Ramo de guerra, presumiblemente mediante expropiación de los terrenos se hizo con un amplio terreno, alejado de construcciones, aunque permitió que en el entorno siguieran existiendo, fincas muy productivas por cierto, por la abundancia de agua de la zona.  Por mis datos la inversión realizada se limitó al cierre con alambrada y la construcción de varios barracones con piedra de cachote y al menos dos garitas de protección para los “plantones” que hacían la guardia.  Hoy sabemos que la tropa encargada de esa vigilancia utilizaba para su descanso y manutención, edificios existentes por los que pagaba alquiler. (La casa de doña Manuela Placer, viuda de Salustiano Pérez, tenia varias dependencias cedidas al ramo de guerra para esa tarea).

Casi sin querer pero ya os he dicho, que había en aquella zona, que se conocía en parte como Las Mestas, Las Lajas, los Ponxos ….  Huertos, viñas y poco más, las edificaciones eran escasas y mayoritariamente para dar servicio a los trabajadores de las tierras. Quizás por ello y la cercanía a la ciudad en 1883 se intentó situar al lado del polvorín, el necesario Cementerio Civil. Idea peregrina, de algún edil del momento; como sabemos finalmente se hizo anexo al cementerio general de San Francisco.  Insinuaba uno de los detractores que conociendo la zona y su facilidad para sufrir crecidas, cualquier día se podría ver un ataúd navegando hasta el caudaloso Miño…. Años después (1897) se intentó levantar allí el matadero municipal, pero tampoco…

 Al hilo de ese tema, se me ocurre contaros alguno de los episodios de la crónica negra que se vivieron en el barrio. Ya fue objeto de un articulo el ajusticiamiento del reo Francisco L.F. en 1889, el ultimo ahorcado de Auria. Pero la zona fue prodiga en siniestros, uno de los más comentados, fue en mayo del 1884, el fallecimiento de Don Simón González, teniente cura de Santa Domingo.  Gustaba don Simón de ir a descansar en la finca de su propiedad a orillas del Barbaña. Y tenían de aquellas los soldados que vigilaban el polvorín, la costumbre de ensayar el tiro de manera poco ortodoxa, lo mismo hacían blanco a un árbol, que a una pared o una puerta. Y al final lo que no se quería, ocurrió. Uno de los días que los soldados “jugaban”, la puerta que usaban de blanco se abrió y como resultado hirieron de muerte al sacerdote.

El año de 1887 fue sin dudas aciago para los vecinos, entre los mas de 16 casos sangrientos ocurridos resaltan el de la lechera que llevo una paliza que la dejo moribunda por 30 duros que componían toda su fortuna, o la del sacerdote (no era zona propicia para el clero), que sufrió la amputación de ambas orejas por no tener dinero que saciase las ansias de sus atracadores. Dejó de tener su función el polvorín hacia 1888, y aunque se intentó darle utilidad. Al año siguiente, la filoxera hacia estragos en las viñas Ourensanas, por lo que se pidió al ministerio el envió de Sulfuro de carbono, el mejor tratamiento contra ella. Pero que era necesario conservar con seguridad. Con tal motivo se pide al Gob. Militar, ceda el polvorín para esa misión. Seria el ultimo servicio de las instalaciones, al poco tiempo comenzaron a deteriorarse y en 1898 se subasta el terreno, aunque, o por el precio o por otras causas nadie lo quiere, en 1902 se le cede a la Hacienda pública. Y hasta 1934 no se solventa definitivamente la propiedad; el ayuntamiento ourensano la reclamo para edificar viviendas, pero aun hubo que aguardar hasta el año 54… (Grupo Santa Barbara)

Es solamente una opinión, pero yo diría que es una de las mas bellas zonas de la ciudad, situada en las riberas de dos de nuestros pequeños ríos, esos que muchos ourensanos incluso desconocen.  Atrás va quedando la mala fama del Barbaña, y poco a poco los ourensanos comenzamos a valorar la estética de nuestras riberas fluviales. Queda muchísimo por hacer, pero…. Hoy ya tenemos unos bellísimos paseos fluviales.

Hay un dato que se anticipa al cierre del polvorín, y es el de la apertura de la cantera que iba a permitir la construcción del puente precursor del hoy Marcelo Macías, fue hacia 1896 (2 de junio). Antes de que os hagáis preguntas, ya os confirmo que esa zona cambio muchísimo estéticamente, pero si recordáis cuando os presente el viejo Puente Sulla del Rosal (el primitivo puente de la burga), ya os decía que el principal problema de la ciudad eran los desniveles.  El puente Codesal no estaba a mas de tres metros sobre el nivel de las aguas del Barbaña, de ahí a la altura del Posío, la pendiente es considerable y hacia que los carros tuvieran difícil entrar a la ciudad, de hecho eran frecuentes los accidentes de “trafico”, en épocas de lluvia aquella cuesta era un infierno, que provocaba continuos incidentes con las caballerías, alguno luctuosos.

POCO ANTES DE SU MARCHA en 1984 A TIERRAS de Amoeiro el ponte Codesal SUFRIO UNA RIADA.

Aunque seguro que regreso a este barrio en otra ocasión, no me gustaría dejar de citar dos datos, el primero fue el intento en 1915 de instalar en la zona la feria de la ciudad, tampoco cuajo, ya que se decidió que el campo de los Remedios era más apropiado, pero aun así muchos recuerdan una feria no oficial, en la que había venta de pan, patatas, vino, madera, etc.  (principalmente durante la guerra).

Y el otro dato, es citar a las pocas empresas que allí se instalaron. La Molinera con sus varios usos, (molino, horno de pan, central eléctrica, fábrica de hielo etc.) fue la que mas poso dejo. La fabrica de gaseosas La Unión de Manuel Pérez, en los cuarenta se trasladó de la plaza de la Trinidad a la rampa del puente Codesal. Una fábrica de reparación y fabricación de cubas fue la que mas operarios atrajo. También pequeñas herrerías, hornos, (algunos ilegales), un almacén de compra de “sacos usados”. Y lo más rentable: los figones, la presencia del fielato hacia que los lugares donde “descansar” antes de entrar a la ciudad, y de paso enterarse de quien estaba de guardia, y si estaba demasiado escrupuloso, convertían en rentables figones y tabernas, aunque también es cierto que el ambiente que creaban no era demasiado seguro….

Volveremos a pasear este barrio, ya que siendo sincero, sus anécdotas y recuerdos dan para un libro…. Mi agradecimiento al amigo Adolfo Rego y a la asociación de vecinos del Polvorín que se están haciendo un magnifico álbum fotográfico del barrio.


 

jueves, 11 de enero de 2024

Pepe mi peluquero.

Pocas veces me ha hecho tanta ilusión encontrar una fotografía en mis lecturas de prensa antigua.

 Estos días de descanso navideño, me encontré con esta entrevista que le hicieron a "Mi peluquero", Pepe, que así era como le llamaba con mis poco más de 4 o 5 años. De esa época se me viene el recuerdo, tal vez ya me esquilara con anterioridad, pero mi recuerdo me coloca con gafas puestas y el maldito parche del pirata en el ojo. (Otro día os explicare ese tema).

  Mi vida en aquellos tiempos transcurría de manera habitual en la zona del Posío, allí estaba la casa de mis abuelos, y la de mis tíos, (Manolo de Chocolates Nuestra Sra. de los Remedios), es por ello que mi primer parque de juegos fue el gran Posío, y por añadido mi primer peluquero, Pepe.

   Me entero hoy con vosotros de que su nombre era José Fernández Gallego y por desgracia no puedo recordar el nombre del “oficial”, personaje regordete y no muy alto del que recuerdo su simpatía y buena mano con los clientes como yo, los que no levantábamos medio palmo del suelo, y en las esperas de turno podíamos convertirnos en un auténtico suplicio...  cierto es que en los primeros años mi madre no me dejaba solo, pero en cuanto vio que Pepe, con poco más de una mirada conseguía controlarme, paso a dejarme ir solo.  El truco de Pepe con la mirada, consistía en que cuando me veía algo nervioso, con un leve movimiento, me indicaba que podía levantarme y ver si en el cestillo de los caramelos, (no estaba a la vista, solo conocíamos su existencia algunos privilegiados), encontraba algo que me "interesara".

  Decía en la entrevista el bueno de Pepe, varios detalles de la profesión, como el de que había profesionales sin servicio al público, en referencia a los que trabajaban de manera exclusiva para las sociedades importantes, el que mas tiempo funcionó, fue el del Liceo, del que precisamente si no me equivoco fue Pepe el ultimo, que ocupo la plaza.

  Otro día seguro que retomo el tema, aunque sea “por los pelos”, hablando de otros profesionales que durante mi “larga” vida que no melena he conocido. La peluquería Paris, fue la de mi juventud, (contaba con la ventaja de que yo podía ir, sin pagar, mi padre se encargaba de hacerlo, motivo por el cual en esa época mi cabellera estaba muy bien cuidada. Jajajaja), con algún paso por la Salamanca, y en los últimos tiempos varias opciones: el bueno de Aurelio en Marcelo Macías, al que reconozco haber abandonado por vagancia personal. Y hoy en día en manos autorizadas, del decano de la profesión, el gran Jorge Cachaldora de los Seoane.