jueves, 17 de septiembre de 2026

La historia del banco de La Coruña en Auria

     Tengo unos buenos amigos que fueron empleados de esta histórica entidad bancaria y ellos fueron quienes me contaron cómo eran, antiguamente, los tratos con la clientela; con sus luces y sus sombras. Hay algo esencial que no ha cambiado por más que haya pasado el tiempo: para el banco, "tanto tienes, tanto vales". Pero no voy a entrar en esos temas, sino en otros detalles que me transmitían.

Como sabemos, los ordenadores son algo muy reciente. La banca de antes no tenía más remedio que realizar a mano todos los apuntes contables; un proceso que ralentizaba enormemente el trabajo pero que, sin duda, tenía su encanto. A cambio, cada sucursal necesitaba un número considerable de empleados. Y por qué no decirlo: en aquella época, ser empleado de banca aportaba un gran prestigio social, por no hablar ya de ser director o interventor. Hoy en día, el reconocimiento y el sueldo se han equiparado al de la mayoría de los profesionales; no es que no se les tenga consideración, pero no se puede comparar con lo que me cuentan de aquellos tiempos.

El caso es que mis amigos me han facilitado un folleto que se editó para clausurar la historia de la entidad en Ourense. En él sale esta fotografía de la oficina del Paseo. No sé si, solo por la imagen, ya sabéis dónde estaba ubicada???. Si os fijáis a la derecha, se puede ver el inicio de las escaleras de Paz Novoa.

        Fue el viernes 1 de junio de 1928 cuando se celebró su inauguración. Su primer director fue don Ricardo Castro Herrero, quien estuvo al frente hasta 1931. Después le sucedió Joaquín Rodríguez, hasta 1948; seguido de Florencio Domínguez Caamaño, hasta marzo de 1964; y, finalmente, Enrique Grandal Diana. Este último fue quien vivió el periodo de fusión con el Banco de Bilbao y el traslado a la nueva oficina del Paseo, esquina con Concordia, en el solar que había ocupado la Chevrolet. Grandal Diana fue director desde 1970 —año en que se fusionaron ambas entidades— hasta su prejubilación en 1984.

El Banco de La Coruña llegó a tener hasta siete sucursales en nuestra provincia. Las primeras fueron las de Ourense, Verín, A Rúa y Ribadavia. En 1933 cerró la oficina del Ribeiro y no hubo más movimientos hasta que se abrió la oficina de Canedo en 1955, la de Cualedro en 1966 y, finalmente, Celanova y Ribadavia, que reabrió en 1969 para ver si esta vez lograba consolidarse. Sin embargo, como os he dicho, en 1970 el Banco de La Coruña se fusionó con el de Bilbao, por lo cual... eso ya es otra historia.